lunes, 22 de septiembre de 2014

Fuji X-100 "T". No hay dos sin tres.

Mucho ha transcurrido desde que Fuji presentara en 2010 su flamante X-100. Sin duda alguna fue el acontecimiento de esa edición y con ella vio la luz una nueva gama de productos por la cual Fuji ha seguido apostando durante los últimos cuatro años.
Hoy nos centraremos en la última evolución de aquella cámara, la nueva X-100 con "T" de Third, Trust y Traditional.


Estamos ante una cámara que aglutina todas las mejoras que Fuji ha ido sumando a sus modelos anteriores e incorpora unas cuantas más. Si ya con el modelo "S" se mejoraron muchas cosas, este nuevo modelo sigue ampliando virtudes para ofrecer un producto cada vez más refinado. 
He tenido la oportunidad de contar con una unidad preserie durante estos últimos días así que intentaré comentar cual ha sido mi experiencia con esta recién aparecida, dejando toda la información sobre las especificaciones técnicas en este enlace para todos aquellos que quieran consultarlas

Desde que tuve mi primera X-100 siempre me he sentido enamorado de este modelo, amen de sus limitaciones. Su tamaño, discreción y calidad de imagen me cautivaron desde un primer momento. Para todos aquellos que ya posean un cámara de esta gama comentaré que la nueva "T" hereda el mismo feeling que sus predecesoras cuando la tenemos entre las manos. 
Respecto a su diseño, es en su parte trasera donde encontramos más cambios. La pantalla ha mejorado tanto en tamaño como en calidad en la última versión de esta cámara. Así mismo los botones también ha recibido una nueva disposición abandonando la distribución que tenían las dos primeras referencias como podéis ver en la siguiente fotografía. Ahora todo es más limpio y el tacto de los botones es mejor, así como la fricción de los diales. Persiste la nula presencia de un bloqueador en el anillo de sub y sobrexposición, y aunque bien es cierto que va más duro, sigo sin entender la razón de no incluir un botón liberador o similar que evite que el rozamiento altere sus valores.

Con la nueva "T", este dial en concreto es más grande, siendo este el único recibe un incremento de tamaño. La parte frontal, lo que llamaríamos la zona de la empuñadura tiene un rediseño algo más ancho. En la práctica no es muy determinante. 


Pero donde realmente existe una diferencia respecto a sus predecesoras es tanto en el visor como en la información de la pantalla trasera. Esta última, a pesar del aumento de tamaño ofrece la información de un modo, digamos, más discreto. Si comparamos la primera X-100 con la presente "T", la diferencia es abismal.



Esta es una de las grandes mejoras a destacar, así como el nuevo visor electrónico que sin llegar a tener la calidad del que incorpora la X-T1, poco le queda.  Es cierto que la posibilidad de fotografiar usando el visor óptico es una de las grandes bazas de estos modelos pero desde hace tiempo lo he abandonado por completo y casi siempre utilizo el digital. Es difícil hacer una fotografía de ambos para poder mostrar la diferencia pero os aseguro que, incluso con respecto a la "S", la diferencia es mucha, siendo una de las mejoras que aporta la "T" que no pasa desapercibida. 
Así mismo, a la hora de utilizar el visor óptico y queremos enfocar a mano, la nueva referencia incorpora un pequeño visor electrónico en la parte inferior derecha que nos permite enfocar con mucha más precisión.


Otras de las mejoras que encuentro muy interesantes está en el anillo de aberturas, el cual ahora podemos variar por 1/3 de diafragma, algo inexistente en los dos primeros modelos. 
En cuanto a los botones "fn" estos aumentan hasta siete, pudiendo cambiar sus funciones desde el menú de la cámara. 
Como ya explicara en el anterior post, una de las principales novedades es la incorporación de la nueva simulación de color "Classic Chrome". Hasta el momento siempre había trabajado con el bautizado como Pro. Neg. Standar por ser este el más suave. Ahora el nuevo perfil se convierte en mi opinión en la mejor opción, junto a la antes citada, en combinación con el sensor X-Trans II. 
Al igual que la nueva X-T1 GS, también contamos con un obturador electrónico que debemos seleccionar a través del menú y que alcanza la nada despreciable velocidad de 1/32.000 seg. para poder disparar de día a diafragmas muy abiertos y conseguir un mayor bokeh.
Otra incorporación interesante es la posibilidad de contar con Wi-Fi para transmitir nuestras fotografías a nuestra tablet o Smartphone o bien disparar a distancia utilizando la aplicación Camera Remote.
La nueva "T" se ofrece tanto en acabado en negro como plata y podemos montarle los distintos convertidores, una opción esta última que cada vez me gusta más y que tal vez podría tenerse muy en cuenta si Fuji se animara a lanzar conversores que llegaran hasta los 24mm. en lugar del 28mm. y a los 85 mm. en lugar del 50mm. actual.



Conclusión
Estamos ante una gran evolución de este modelo, de esto no cabe duda. Diversos usuarios de Fuji me han preguntado si vale la pena cambiar la versión "S" por la nueva "T". 
Es cierto que normalmente Fuji aporta muchas mejoras en sus nuevos modelos, pero también es cierto que algunas de ellas son más apreciables que otras cuando estamos fotografiando sobre el terreno. No todas suponen un cambio radical, pero siempre existen aquellas tres o cuatro que marcan realmente la diferencia. 
Creo que antes de optar por esa posible sustitución, siendo propietarios de una X-100 "S", tal vez sería interesante saber cuales de todas esas mejoras que acompañan a la "T" podremos incorporar a nuestra cámara gracias un futuro firmware. Eso si, es importante tener en cuenta que hay avances que será imposible añadir con un nuevo firmware y esas son realmente las que debemos valorar. Por ejemplo y amen de las evoluciones tecnológicas, me parece difícil que la primera X-100 pueda incorporar el nuevo perfil de color, al no tratarse de un sensor X-Trans, aunque si os he de ser sincero sigue siendo mi preferido.
Todo el resto, comparando la primera X-100 con la última "T", no tiene comparación posible. Cuatro años de constante evolución implican unas mejoras mayúsculas como un autofoco rapidísimo y preciso, un mejor trabajo a altas sensibilidades, un visor electrónico que puede hacer olvidar rápidamente el óptico, Wi-Fi, una pantalla trasera de mayor tamaño y resolución, un diafragma que ahora podemos variar por tercios, un sistema AF "Face Detection" que funciona de maravilla cuando hacemos retratos, sustanciales ayudas para enfocar manualmente con mayor precisión, etc.
La nueva "T" funciona muy, pero que muy bien y tanto su hardware como sus tripas electrónicas, así como todas las mejoras que aporta, la encumbran a esa posición de los llamados "Objeto de Deseo". Si por mi fuera, una X-100 "T" con el sensor de la primera X-100 sería la bomba. Al final todo radica en priorizar nuestras necesidades.

miércoles, 10 de septiembre de 2014

"Classic Chrome", el nuevo perfil de color de Fuji.

Hoy han visto la luz todas las novedades que Fuji presentará en la próxima edición de Photokina, ampliando su oferta en cámaras con la X-T1 Silver y la X-100 "T", tercera generación de este modelo, así como el nuevo zoom 50-140/2.8 R OIS que a buen seguro dará mucho que hablar.
Todos aquellos que esperaban un modelo Full Frame tendrán que esperar ya que por el momento no parece estar entre los planes más inmediatos de la firma nipona.
Una de las novedades que presentan ambas cámaras, junto a la ya presentada X-30, es un nuevo perfil de color que se suma a los ya existentes y que ha sido bautizado como "Classic Chrome" por su inspiración en las películas Kodachrome.


Este verano tuve la posibilidad de probar durante unos días dicha simulación gracias a una X-100 "S" tuneada en Japón que la incorporaba. Así que aproveché algunos encargos del diario así como unos días de vacaciones con la familia para exprimirlo y descubrir sus bondades, dispararon todas las fotografías en Jpeg.


Muestro todas las imágenes que ilustran este post sin ningún retoque posterior para una mejor comprensión de los resultados. Observándolos, encuentro una sustancial mejora en el tono de piel, abandonando por fin ese tono magenta que aparecía en algunas ocasiones. Es un perfil menos saturado que otros pero sin perder por ello fuerza y esto se agradece mucho. Su gama tonal es rica en colores tal y como podéis observar en la siguiente imagen.


En mi opinión, las zonas de sombra siguen estando algo cerradas, pero esto no es culpa del nuevo perfil sino del sensor X-Trans II que conlleva un mayor contraste que su predecesor, perdiendo algunos detalles en los bajos tonos que disparando en RAW tal vez podríamos recuperar.


Aprovecho la celebración de la final de la Copa del Mundo de fútbol para asistir a un local de Barcelona donde se congregan seguidores argentinos y en el cual la luz brilla prácticamente por su ausencia, disparando a 6.400 ISO.


En estas condiciones el perfil se comporta bastante bien, todo y que el software que incorporan estas cámaras cuando trabajas a sensibilidades tan altas aplica, en mi opinión, un exceso de máscara. En el caso de no estar realizando este test, rebajaría en el menú la reducción de ruido a -1 o -2.
Rebajamos la sensibilidad hasta 2.000 ISO y asisto a un Correfoc, donde gracias a un cañón de luz puedo hacer la siguiente fotografía.


A pesar de dicha sensibilidad, la zona de oscura no presenta indicios de ruido digital.

Tras estos días de prueba me atrevería a asegurar que nos hallamos ante el mejor perfil de color que ha incluido Fuji en sus cámaras y que mejor comportamiento tiene en combinación con el sensor X-Trans II. 


Se están preparando nuevos Firmware para incorporar este perfil al resto de cámaras como la X-T1 (negra), X-E2 y X-100 "S", a la espera de confirmar que el resto de modelos que no equipan este sensor puedan hacerlo. Fuji está trabajando en nuevas simulaciones de color así que este nuevo "Classic Chrome" no será el último, pero por el momento disfrutemos con él porque realmente vale la pena.

domingo, 31 de agosto de 2014

Pentax 645Z. Una gran opción para fotoperiodistas.

Hace unas semanas me preguntaron la razón por la cual usaría una cámara de medio formato si con las DSLR que existen en el mercado tipo D-800 o D5Mark III alcanzamos cotas de calidad muy altas y con un tamaño de documento suficiente para hacer una copia en papel a un tamaño considerable.
La diferencia no radica ahí sino en la forma que te hace mirar cada cámara, como nos coloca ante aquello que estamos fotografiando. Lo mismo sucede entre una cámara telemétrica tipo Leica respecto a una Reflex. No actuamos ni observamos igual.
Es importante saber como queremos abordar un tema y a partir de ahí amoldarnos al formato elegido y no utilizar una DSLR para luego cortar las fotos en proporciones 6x6 o 6x7 para simular un formato medio.
Todavía son muchos los fotoperiodistas que en nuestros días siguen utilizando cámaras 6x7 analógicas para su trabajo personal, siendo la Mamiya 7 el modelo más usado. Hasta la fecha, la inversión que teníamos que hacer en un equipo digital de esta índole era en la mayoría de los casos elevadísimo y digo "teníamos" porque Pentax acaba de lanzar al mercado su modelo 645Z que puede poner en jaque, casi mate, a fabricantes tipo Hasselblad o Phase One al ofrecerla a un preció realmente muy competitivo (7.999 Euros el cuerpo o bien el kit con el 55 mm- WR por 8.999 Euros IVA incl.) y con unas prestaciones que muchos fotoperiodistas agradecerán como por ejemplo el sellado que la protege de polvo y agua, como bien demostrara el amigo Iker Morán en un video digno de ver. No apto para sufridores.



La cámara equipa un sensor de 51Mp. que nos obligan a tener un ordenador lo suficientemente potente para mover sus ficheros con cierta fluidez. Su rendimiento a altas sensibilidades es digno de muchas DSLR de alta gama y su sistema de enfoque rápido y preciso gracias a sus 27 puntos de enfoque, 25 de ellos tipo cruz se antoja como una de sus grandes bazas.

Con un peso, sólo el cuerpo, de 1.470 gr. la cámara se siente muy bien cuando la tenemos entre las manos. La sensación es de estar trabajando con una DSLR engordada gracias a un gran trabajo de diseño y un buen balance del peso del conjunto.  La cámara viene de serie con un 55mm. /2.8 también protegido contra las inclemencias del tiempo.

A los amantes de los numeritos y especificaciones, podéis encontrar toda la información necesaria en la página web del fabricante. Mientras los consultáis yo iré a probarla sobre el terreno a ver que tal se comporta en la cobertura de una manifestación y luego os contaré los resultados.

Ya estoy de vuelta. La 645Z utiliza dos tarjetas SD en las cuales podemos grabar formatos distintos en cada una de ellas u otras configuraciones. Yo he grabado documentos RAW en una de ellas y Jpeg, en la otra. Por el momento no podemos tirar con el RAW nativo por falta de actualizaciones en los principales reveladores del mercado así que he debido hacerlo en formato DNG.


En cuanto a su comodidad de trabajo, fotografiar con esta cámara me ha transmitido las mismas sensaciones que podemos sentir al hacerlo con una DSLR y sólo al accionar el obturador con el consiguiente movimiento de espejo nos devuelve a la tierra recordándonos, como buena medio formato, que el tamaño del espejo nos obliga a trabajar con velocidades medias y altas para evitar trepidaciones. De todos modos a 1/125 clavamos prácticamente todas las imágenes, pero si nos adentramos en terrenos que bajen de esa velocidad la cosa se complica. Creo que un monopié podría ser una buena solución para disparar a 1/60 0 1/30. Por debajo de estos niveles es aconsejable el uso de trípode o rezar muchísimo. 
El sensor tiene una buena captación, dando información desde las bajas luces hasta las altas como podéis apreciar en la foto anterior, donde apreciamos información tonal en las sombras sin perder por ello detalle en el cielo.
Si pasamos la captura a blanco y negro nos ofrece una gama tonal de grises bastante suave y con la cual podremos ajustar luces a nuestro antojo.


A medida que transcurre la manifestación voy haciéndome con esta "gordota". El autofoco actúa con velocidad, sin dudas y sobre todo con mucha precisión, algo que compruebo al llegar a casa y observar los documentos a tamaño de pixel. El porcentaje de aciertos es muy alto por tratarse de una cámara de este formato. 

La posibilidad de levantar la pantalla trasera nos hace sentir algo añejo como es poder disparar a la altura de la cintura, lo que muchos dicen "disparar desde el estómago", posibilitando esa cota de disparo tan mágica, jugando a la vez con el suave Bokeh que podemos obtener con un medio formato.


Los documentos que arroja este sensor pesan 146,3 Mb. en Jpeg. lo que nos ofrece como tamaño nativo un lienzo de 70 cm.x 52 cm. a 300 ppp. Con semejante "sábana" podemos reencudradar muchísimo, o bien convertir nuestra captura a formato cuadrado (por cierto, ¡¡que bonito es !!) sin perder excesiva información.


Algo que temía era el consumo de la batería al llevar tan sólo una pero tras realizar toda la manifestación esta seguía a máximo nivel de carga. Sorprendente. 

En cuanto al 55 mm./2.8 que incluye el kit, su calidad es muy buena, como ya apuntara en su momento Valentín Sama en DSLR Magazine , cumpliendo perfectamente con las exigencias del sensor tal y como podéis ver en el siguiente recorte al 100% y el disparo original posteriormente.



O bien en el siguiente ejemplo donde aprovecho un pequeño cartel para comprobar la resolución de la óptica:



Personalmente me gusta mucho la perspectiva que brinda esta distancia focal porque ofrece bastante versatilidad aunque con un par de lentes más, una un poco más angular y otra más tele, estoy seguro que el equipo que podríamos conformar dejaría vacías nuestras glándulas salivales. 

El trabajo del sensor a altas sensibilidades es muy bueno si consideramos que no hace tanto tiempo disparar a 400 ISO con un medio formato era un suicidio. Hasta 3.200 ISO el rendimiento es francamente sorprendente aunque es a 6.400 ISO donde los resultados demuestran lo mucho que se ha avanzado en cuanto ruido digital en medio formato. 
La siguiente imagen de esta cabina iluminada por un simple farola está disparada a 1/80, diafragma f/2.8 y una sensibilidad de 6.400 ISO
Si nos fijamos en el recorte a tamaño de pixel observamos que a pesar del ruido, este no destroza la imagen. 


Y ahora observar toda la fotografía: (clickar encima para verla a mayor tamaño)


Sin comentarios.

Conclusión:

Tras estos dos días de pruebas con la nueva Pentax 645Z sólo se me ocurre buscar alguna excusa convincente para retrasar su devolución (aunque no puede ser). Es una cámara con la que te sientes cómodo rápidamente y bastará con ajustar nuestras preferencias en el menú y lanzarnos a fotografiar sin temor. Es importante recordar que no llevamos una DSLR y eso nos marca algunas pautas a la hora de fotografiar como puede ser disparar a pulso a menos de 1/60 e intentar que las fotos salgan perfectas. Viendo los resultados obtenidos, en algunos casos la trepidación no es muy visible a tamaño de impresión pero si que la detectamos si observamos el documento a tamaño de pixel. 
Sin poner en duda la calidad que ofrece Hasselblad o Phase One, Pentax ha puesto sobre la mesa una cámara que puede romper muchos corazones, gracias a sus prestaciones y un precio muchísimo más bajo que sus homólogas. 
Todo aquello que busque un fotoperiodista puede hallarlo en ella: un autofocus muy preciso, un espectacular sellado de cuerpo y lente, buen trabajo del sensor hasta 6.400 ISO, etc.
En los próximos meses está previsto la salida al mercado de cinco ópticas que aumentarán la oferta de este fabricante. Con ellas deberíamos tener todo lo suficiente para afrontar tranquilamente cualquier tipo de reportaje. 
Poco más que aportar, la nueva Pentax 645Z es un producto de gran calidad a un precio tan atractivo que a buen seguro hará que muchos saquen rápidamente la calculadora. Su relación calidad/precio es muy posiblemente la mejor que encontraremos en el mercado.

Os dejo con más imágenes realizadas con esta cámara: