jueves, 12 de junio de 2014

Esta es "La Caja de Cerillas".

Hace ahora dos años me propuse experimentar en el mundo del video. Intentar hacer un largo y un corto podía ser interesante, considerando las prestaciones que ofrecen en estas lides las actuales cámaras DSLR. Inocente de mi, no sabía donde me metía. Así que tras leer artículos, análisis, ver vídeos, etc. me lancé inconscientemente a solas con mi primer proyecto, "La Caja de Cerillas".  Y aunque parezca mentira, ya está aquí. Tras estos dos añitos de gestación podrá verse la próxima semana.
Recuerdo aquella mañana de junio de 2012 cuando quedé con Joan en un bar del centro de Barcelona para tomar un café y explicarle mis intenciones.
Afortunadamente aceptó y empezó una aventura apasionante de dos locos que se encerraron en un estudio y estuvieron cuatro días hablando de fotografía, de los amigos, de la ética, de la poesía, del cine, de Machado o Carl Dreyer.



Esa pequeña habitación que Joan Guerrero tiene en su casa fue testigo de momentos inolvidables, divertidos, emotivos. Ese reducto se convirtió en nuestro plató, nuestro "Tribeca" particular,  porque nos resultaba cómodo. Así, cuando Joan parecía cansado bajábamos a la cocina y entre risas bebíamos una cerveza o tomábamos un café mientras comentábamos lo rodado anteriormente.
Por contra, rodar en ese lugar tuvo sus inconvenientes. Pajaritos de todas las clases nos acompañaban a lo lejos con su dulce pero incesante piar. Incluso alguna vez sonó un búho. Al principio parábamos el rodaje pero un día, tras perder casi toda una mañana a la espera de su silencio, decidimos aceptarlos como "parte del equipo", llegando a poner nombres a esos pequeños cantarines.
Mari Carmen, la esposa de Joan, nos cuidó de maravilla y con esa ternura que emana constantemente nos preparaba la comidita y por las noches lavaba la camisa que Joan llevaba en la entrevista para tenerla reluciente al día siguiente.  Mil gracias Mari Carmen.

Durante esos días, y gracias a los designios del destino, se me ocurrió apuntarme a un curso que daba en Barcelona una persona experimentada en el mundo del Multimedia, José Bautista. Él fue, y ha sido durante todo el proceso, un valuarte importantísimo para mi. Desde que vio los primeros planos que le mostré, me animó fervientemente a finalizar este proyecto y al él le debo muchos consejos que han servido para mejorar la pieza final. Ni que decir tiene que a partir de ahí surgió una buena amistad que ha ido aumentando durante estos dos años, tiempo en el cual hemos vuelto a trabajar juntos en "Calcio Storico".  Estando en Amsterdam recogiendo el premio World Press Photo que recibió dicho corto le bromeé: "… Hay que ver como nos hemos de ver amigo Bautista desde aquel curso que nos diste..."

Tras la grabación de toda la entrevista con Joan, nos embarcamos en los exteriores. Ese verano en Barcelona fue caluroso pero intentamos avanzar todo lo que pudimos y cargados con todo el equipo, un trípode y un slider de un metro de longitud, nos perdimos por esa Santa Coloma de Gramenet en busca de lugares que nos gustaran y sirvieran para el documental.


Luego empezó el proceso de visualización y selección de todo lo rodado, poniendo el máximo énfasis en tener ordenada por temas toda la entrevista. Para ello me hice un documento Excel donde fui apuntando  todos los datos necesarios, apuntando en que segundos exactos de la toma estaba lo más interesante para así poder encontrarlo fácilmente a la hora de hacer el guión y posterior montaje.


Fue un trabajo de chinos pero… menos mal que se me ocurrió hacerlo.

Inocente de mi, por aquel entonces pensaba que tendría el documental acabado en diciembre del 2012. La noticia de la llegada de Gabicho aplazó mis intenciones seis meses. Amigo íntimo de Joan, su llegada desde Ecuador podía ofrecer un momento emotivo entre dos amigos tras años sin verse y así fue. 


Durante esos días de rodaje, algún que otro amigo se dejó caer por el rodaje para prestar  ayuda. Mª Ángeles Torres,  Laura Guerrero, David Ramos e incluso mi esposa Blanca me ayudaron en su momento sujetando el micrófono una vez explicado como funcionaba la grabadora. En otras ocasiones, algún que otro vecino se convirtió en mi "sonorista particular" y con gran amabilidad me ayudó a sujetar tan singular objeto peludo, me refiero al micrófono. A todos ellos mil, pero que mil gracias. 

Poco a poco la Caja iba tomando forma. Ya entrados en el 2013, decidí viajar hasta Soria para rodar a Joan en esos parajes Machadianos. Era muy importante filmar esas escenas para acompañar uno de los pasajes más emotivos del documental. Para dicha aventura se apuntaron tres buenos amigos: Agustí Carbonell (que se encargó de tener listo un exquisito cordero para la primera cena), Albert Bertrán y David Ramos
San Saturio, el Círculo de la Amistad, el cementerio del Espino o los campos de trigo que rodean Soria, se convirtieron en parajes idóneos. Decorados naturales de gran belleza que hicieron sentir a Joan más cercano a su admirado Machado.


Pasaron los meses y entró en escena José Bautista posproduciendo el sonido y componiendo la banda sonora original de la película. Como he dicho anteriormente, mucho le debo a este señor. Sus consejos, su profesionalidad y su arte han sido fundamentales para llevar a buen puerto a la "Caja". 
Listo el sonido, se mandó el proyecto a Berlín donde André Froelian unificó todas las tomas en el blanco y negro que viste la historia.
Todos los trabajos de postproducción parecían llegar a su fin pero faltaba el cartel. Fue una sorpresa mayúscula saber que Javier Mariscal aceptaba realizar el diseño del mismo. La mediación para ello de la productora de cine Cristina Huete fue fundamental. Gracias Cris, siempre en el corazón. 
Con Javier nos reunimos una mañana para hablar del documental y ante su pregunta de que veía yo en el cartel, le respondí: "…yo lo que veo es a un niño pequeño fotografiando el viento…" y al cabo de una semana me presentaba las distintas opciones. Tras algunos pequeños cambios, nos decidimos por el siguiente.


La "caja" ya tenía su vestidito. Gracias Javier, Pilar, Cristina, Santi, todos ellos de Estudio Mariscal.

Hacia meses que Samuel Aranda me había llamado como comisario del proyecto "Objectiu Barcelona" del Ajuntament de Barcelona para invitarme, tanto a mi como a Joan, a llevar a cabo la última clase magistral del mismo con "La Caja de Cerillas". Una invitación que fue aceptada por la amistad que nos une pero que significó acelerar muchísimo todo el proceso para tenerlo listo para la fecha acordada. Pero ahí estará.

Tener finalizado el documental se ha prolongado casi dos años al tratarse de un proyecto personal del cual he sido desde el productor al meritorio de turno. Quisiera agradecer a FotoTécnica todo el apoyó que ofreció desde un principio prestando todo tipo de material que en ese momento hubiera sido imposible de adquirir. Así mismo, mi deseo por poder hacer una previa en Singuerlín, barrio donde vive Joan, fue aceptado por el Ayuntamiento de Santa Coloma de Gramenet sin haber visto ni un minuto de rodaje. Un acuerdo verbal que se cerró durante los días de rodaje y que se ha respetado hasta la fechas, amén de colaborar económicamente con la producción. Un barrio este de Santa Coloma al que me une el recuerdo de mi primera foto publicada en prensa que no fue otra que el equipo de fútbol de esta población. Agradecido a la Alcaldesa Nuria Parlón así como a Petra Jimenez y Silvia Terol. A todas ellas muchísimas gracias.
No quiero olvidar por ultimo al tremendo equipo de Photographic Social Vision que han creído en este documental colaborando económicamente en la producción del mismo. Mil gracias Chicas y felicidades de paso por ese fantástico proyecto llamado "Docfield" y en el cual también está invitado este documental. 



"La Caja de Cerillas" es un proyecto que nació con el objetivo vital de mostrarlo en las escuelas, por creer necesario que los jóvenes escucharan las palabras de Joan, una persona que podría definirse con este sentir de su querido Machado: "…más que un hombre al uso que sabe su doctrina soy, en el buen sentido de la palabra, bueno."
Siempre he creído que su forma de ver la vida, su firme defensa de los ideales y valores personales o cómo la poesía y el cine han nutrido su mirada, son algunos de los ingredientes que puede aportar este documental a los jóvenes. 
Es por ello que cuando inicié este proyecto pensé en regalar una copia de "La Caja de Cerillas" a toda escuela que decidiera "proyectar" las palabras de Joan a sus alumnos. Esta sería para mi la mayor de las recompensas.


Os recuerdo los horarios de los dos pases de la próxima semana. Estos serán de entrada gratuita pero limitada por el aforo:
Dia 17 de Junio a las 19 horas: Sala Singuerlín. Plaça Sagrada Familia S/N. Santa Coloma de Gramenet
Dia 19 de Junio a las 19.30 horas: Hub Les Glories, Plaça de les Glories 37-38. Barcelona. Dentro del certamen "Objectiu Barcelona".

martes, 3 de junio de 2014

"Tres eran tres las hijas de Elena, tres eran tres y ninguna era buena..."

Cuando ayer se supo la noticia de la abdicación del Rey Juan Carlos, la maquinaria de todos los medios de comunicación españoles se puso en marcha de un modo esquizofrénico. Tertulias, noticiarios, ediciones especiales de los diarios, etc llenaron todo el devenir de la jornada de ayer.
La Casa Real distribuyó tres fotografías del momento en que el monarca comunicaba a Mariano Rajoy su decisión.
Recuerdo ahora aquel poema popular:  "Tres eran tres las hijas de Elena, tres eran tres y ninguna buena…"  y no encuentro mejor modo para definir la calidad de dichas imágenes. Una vez más Casa Real ha carecido del algún asesor que, con buen criterio, ayude a que momentos históricos pasen a formar parte de nuestra memoria de un modo más digno.


Seamos más o menos monárquicos, efemérides de este calibre merecen un mejor tratamiento gráfico y no que el acompañante de turno, un funcionario de Casa Real o cualquier otra persona carente de oficio, tome una compacta y a golpe de flash asesino inmortalice tal momento.

Ante tal despropósito, cabe la posibilidad que con los años algún historiador catalogue esta noticia como "Una abdicación con Backfocus" observando como una de ellas tiene literalmente el enfoque en la estantería del fondo.


En ella reposan desde barquitos de metal, fotografías familiares en marcos de dudosa hermosura, la dedicatoria de un hijo, libros todos ellos con letras en oro sobre cuero antiguo e incluso la figurita de un caballero medieval a lomos de su corcel en posición de justa. 
Viéndolo así... tampoco está tan mal que el libertario sensor del autoenfoque decidiera centrar toda su atención en esos detalles en lugar de acometer su ajuste sobre el Rey y Mariano. Ese recorrido por la historia de la Casa Real es impagable.
Tampoco tiene desperdicio la última de las tres donde aparece el monarca firmando en su despacho la carta de abdicación. 


A tenor del tamaño del documento recibido, tres veces más pequeño que el resto, todo parece indicar que es un reencuadre. No voy a alargarme analizando la imagen, sólo apuntar que hace buena aquella frase tan usada en este país desde hace ya tiempo: "… el problema es que aquí vale todo."

Visto de que forma Casa Real ha plasmado para la posteridad dicha efeméride, quiero pensar que esa nueva etapa que se iniciará con Felipe al mando, sirva para que Zarzuela de un golpe de timón e intente reflejar tal y como merece, momentos que nos gusten o no son parte de nuestra historia. 

A modo de sugerencia, como buen español que paga sus impuestos, quisiera aportar mi granito de arena aconsejando que, por ejemplo y en el caso que no sea así, pinten el techo del despacho de Don Felipe de color blanco, así podrán rebotar el flash. 
Por último, si en sus proyectos de futuro cabe la posibilidad de que mi admirada Cristina Garcia Rodero fotografíe de nuevo a la familia real, sólo una petición: Dejen que su arte y buena hacer sea el absoluto protagonista de su historia, déjenla que sea libre y que sus ojos nos muestren esa realidad que todos esperamos. 
Sólo de este modo podrán comprender la diferencia entre un fotógrafo y alguien que hace fotos. 

martes, 20 de mayo de 2014

Nueva Fuji Full Frame, ¿SI o NO?

De un tiempo a esta parte comentarios respecto a una nueva  Fuji con sensor Full Frame están inundando la red, sobre todo refiriéndose a la sustituta de la X-Pro1. No cabe duda que su aparición alegraría a más de uno pero ¿tiene sentido que una marca que ha defendido a capa y espada su maravilloso sensor aps-c de el salto a un captador de mayor tamaño?


Muchos usuarios de equipos Fuji "X" me han comentado que en el caso que dicho fabricante decidiera dar este paso sería algo similar a traicionar una filosofía. Este razonamiento tiene su sentido y no le falta razón pero en muchas ocasiones los designios del mercado y una dura competencia pueden obligar a variar ese road map original. Lo que no cabe duda es que un nuevo sistema de cámaras y objetivos diseñados para calzar un sensor de mayor tamaño no debería suponer una mala noticia, todo lo contrario, aunque hay que considerar que esa posible nueva gama de productos significaría un aumento de tamaño de nuestro equipo fotográfico.
Son muchos los profesionales que ante un sensor aps-c sienten la necesidad de dar un paso atrás, de no considerarlo como algo a la altura de las prestaciones que demandan a un cuerpo de alta gama, un "territorio comanche" al que no quieren acceder.

Personalmente siempre he pensado que el salto más lógico sería hacia el medio formato digital. Establecer el sistema "X" como el idóneo para sustituir una DSLR de mayor tamaño y ofrecer una nueva gama de productos para satisfacer a los amantes de formatos mayores. En eso Fuji tiene experiencia, tanto por los cuerpos analógicos que ha construido durante los últimos años como con las ópticas que construye y suministra a Hasselblad. Si consideramos que la Mamiya 7 es un modelo que muchos fotógrafos siguen utilizando, incluso fotoperiodistas, algo similar a dicho modelo podría ser un gran acierto. Por lo tanto no son tan descabellados los últimos rumores que han surgido en Internet sobre una posible Fuji que incorporara el nuevo sensor de Sony de 50 Mp. ¿Os imagináis un modelo similar a la Fuji GF670W en una versión digital?



La aparición de la nueva Fuji X-T1 ha marcado un antes y un después dentro de la gama "X". En mi opinión, las mejoras que ha recibido esta cámara en su visor electrónico son motivo suficiente para dejar atrás al resto de modelos. La magnificación del mismo no deja de sorprender gratamente a todos aquellos que por primera vez miran a través del mismo y una expresión de alegría surge de sus rostros, agradeciendo además el poco peso del conjunto comparándolo con la réflex de turno que normalmente usan. Es ahí donde realmente juega su baza el sistema "X".
No hace mucho, concretamente el 1 de mayo, decidí cubrir la manifestación de los Sindicatos con motivo del Día del Trabajador con tan sólo la nueva X-T1 y tres lentes: el 14mm., el 23mm. y el 56mm. (lo que en full frame serían un 21mm., un 35mm y un 85 mm.), dejando en casa los pesados equipos réflex. Una simple bolsa atada al cinturón era lo único que necesitaba para llevar conmigo todo el equipo y esto realmente se agradeció muchísimo tras unas horas caminando.


Reconozco que llevé conmigo el 14mm. por si acaso lo precisaba en algún momento, pero no salió de la bolsa. El trabajo se realizó prácticamente con el 23mm (35mm. FF) y el 56 mm en contadas ocasiones. 
El minúsculo equipo respondió perfectamente y aunque sigo pensando que estas cámaras deberían pesar algo más, resultó comodísimo trabajar con él. 


La manifestación fue muy tranquila pero al menos sirvió para comprobar sobre el terreno que tal se comportaba tanto el cuerpo como las lentes. 
Ni que decir tiene que los últimos objetivos lanzados por este fabricante tienen una calidad soberbia. Sigo sin entender el empeño de muchas personas en querer equipar estas cámaras con lentes de otros fabricantes. Estos Fujinon ofrecen una calidad óptica sobresaliente, por lo que en este aspecto todas nuestras necesidades están cubiertas con creces, y aunque no utilizo lentes con tanta luminosidad a máxima abertura para jugar con su efecto Bokeh, reconozco que sorprende observar el tremendo recorte que ofrenden estos objetivos en diafragmas tan abiertos en comparación con objetivos de otros fabricantes que he poseído en algún momento donde en esos terrenos tan extremos la zona de foco es, digamos, blanda.  
El nuevo 56mm/1.2 (85mm./f1.2 en FF) sigue la pauta de sus antecesores en cuanto resolución óptica, convirtiéndose en una "arma mortífera" tanto si queremos hacer retratos o decidimos callejear con él. No es una óptica liviana pero a cambio tendremos un cristalino que nos dará muchas satisfacciones. 
Así pues, mucho me temo que los eternos rumores sobre una nueva Fuji Full Frame seguirán dando guerra por la red pero debemos ser nosotros y sólo nosotros los que valoremos sus pros y sus contras. 

Personalmente considero que en cuanto al tema óptico se refiere, la gama que ofrece este fabricante cubre todas las exigencias que podamos demandar, además no debemos olvidar que antes de final de año harán aparición en el mercado dos nuevos zoom realmente interesantes como son el 16-55/2.8 R OIS WR y el  50-140/2.8 R IOS WR, lo que en Full Frame sería un 24-80/2.8 y un 70-200/2.8, con sellado para las inclemencias del tiempo y estabilizados. Dos lentes que darán mucho que hablar y que en el caso de muchos fotógrafos que conozco, motivo definitivo para dejar en casa las voluptuosas y pesadas DSLR. Para los que prefieran las ópticas fijas el nuevo 16mm/1.4 (24mm./1.4) que tiene que aparecer antes de final de año será gratamente recibido. 
Dicho esto, todavía tengo esperanzas que Fuji nos ofrezca ese cuerpo, por decirlo de algún modo, "Profesional" que aúne todas las mejoras que han incorporado los últimos modelos aparecidos. Con algo más de peso y tamaño (para mi la X-Pro1 tiene las dimensiones idóneas), un sistema de seguimiento de foco más apurado y rápido, sin visor óptico vista la calidad que ofrece el que incorpora la nueva X-T1 y con un sensor mejorado, pero eso si, aps-c.  Para mayores tamaños de sensor existe el Medio Formato y, en mi humilde opinión, es ahí donde Fuji debería poner toda la leña en el fuego y sorprendernos en la próxima edición de Photokina que se celebrará en setiembre.