jueves, 13 de octubre de 2016

Fujifilm X-T2. ¿Hasta donde ha mejorado su sistema AF?

Con la salida al mercado de la Fujifilm X-Pro2 pudimos comprobar cuanto había evolucionado este modelo respecto a su predecesor: rapidez de foco, más precisión, encendido más rápido, un blackout casi ausente, etc.
Ahora Fuji da un paso más con la nueva X-T2. Una cámara que por sus prestaciones respecto a la Pro2 está destinada a aquellas personas que buscan entre otras cosas más velocidad de disparo, un AF más rápido o un mayor y mejor visor electrónico.
Hace unas semanas asistí a la presentación que este fabricante llevó a cabo en el circuito de Le Mans y aunque lo pasamos bien, no pudimos exprimir todo lo deseado este nuevo modelo.
Con la celebración del Mundial de Rallycross en el circuito de Montmeló, tuve la oportunidad de trabajar con esta cámara dos días enteros, gracias a los cuales pude experimentar todo lo necesario para conocer los límites de la X-T2 en una situación que precisaba velocidad y un AF rápido. 



La cámara es algo mas grande que su antecesora aunque en la práctica esos milímetros de más ni se notan. Junto a ella ha sido presentado el nuevo Booster que se vende por separado gracias al cual tendremos disparador vertical y un mejor agarre de la cámara pero sobre alcanzaremos las altas cotas de rapidez que anuncia Fuji.  Bajo mi punto de vista es indispensable este accesorio si adquirimos una X-T2. 
Habituado a la X-Pro2, lo primero que me llama la atención de este nuevo modelo son las dimensiones de su visor electrónico. Es grande y cómodo y en ningún momento de la prueba añoré el óptico que llevan la mayoría recamaras FF.
El equipo de lentes Fujinon que utilicé para esta prueba fue el siguiente: 100-400/4.5-5.6, 16-55/2.8 y 50-140/2.8, aunque este último no salió de la bolsa, centrándome casi exclusivamente en ese 100-400 que con la conversión de formato ofrecía un 600mm., distancia focal que se agradece muchísimo en este tipo de eventos si buscas encuadres frontales o tiros menos habituales.
El sábado reinó durante toda la jornada un cielo encapotado que me obligo a subir hasta 1.000 ISO la sensibilidad si quería llegar a 1/1.000 de velocidad. Es en esos momentos donde añoras una lente fija más luminosa ya que ese f/5.6 es justo cuando no nos acompaña una buena luz.
La cámara responde con decisión desde el momento que la encendemos y su ráfaga de 11 imágenes por segundo nos aconseja no abusar en exceso a menos que queramos estar horas y horas editando. Todo y así, se agradece esa ráfaga en este tipo de deportes.


En cuanto a la configuración del autofocus, y a diferencia de la X-Pro2, este modelo presenta distintas variantes según nuestras predilecciones o temas que queramos fotografiar. En este caso lo ajusto a 9 puntos y selecciono la personalización destinada a objetos que aparecen de pronto en el visor. El diseño del circuito tiene un salto y me dirijo hasta el para tener un tiro frontal. Observo los primeros resultados y la sensación es muy buena. Desde que el vehículo asoma al frontal hasta la caída no se aprecia una perdida de foco que me haga borrar inmediatamente la imagen. Habrá que ver luego en el ordenador hasta que punto el foco está clavado.


Todo parece indicar que Fuji ha hecho su trabajo ya que el seguimiento es correcto en casi todos los saltos menos en uno donde el foco no actúa correctamente, tal vez por un error mío, pero el porcentaje de acierto es altísimo.
Visto lo visto, cambio de ubicación colocándome en una amplia curva de asfalto a izquierdas. En dicho punto intento hacer la trasera levantada a causa del apoyo del tren delantero al entrar en curva. Los vehículos aparecen de repente en el visor y el disparo debe hacerse rápido.


De nuevo sorprende el resultado y los fallos son más míos que de la cámara en si. Me centro mucho en el vehículo obviando el entorno porque lo que busco es saber cómo se comporta el sistema de enfoque cuando el vehículo nos llena bastante el encuadre, situación más difícil de enfocar si la comparamos a disparar cuando el coche está todavía lejos y luego re-encuadramos la fotografía en el ordenador. 
Me dirijo entonces a la parte baja de la curva para hacer la misma imagen pero frontalmente. Aquí aprovecho para hacer toda la secuencia y ver que tal sigue el foco en una secuencia progresiva de toda la bajada.


En esta tesitura el sistema de enfoque también responde de manera notable. Hay alguna fallo de seguimiento en alguna de ellas pero os aseguro que es sólo apreciable si observamos la imagen a tamaño de pixel ya que el fallo es minúsculo, es más, si observáramos todas las fotografías de esta serie a su tamaño de impresión a 300 dpi., podríamos jurar y perjurar que todas están a foco. 


Todos aquellos que hallan fotografiado una carrera desde el circuito, no desde el público, sabrán que no paras de andar durante todo el día buscando diferentes puntos de vista. Es aquí donde entra en juego otra baza de este tipo de equipos Mirrorless y no es otro que el peso. Llevo unas tres horas fotografiando y la verdad es que la espalda no se ha resentido mucho. No llevo monopié así que todo el trabajo se hace a pulso. Agradezco muchísimo esos kilos de menos, y digo kilos contando con todo el equipo que llevo colgado si lo comparara con su homólogo de formato completo. 
Llega la tarde y tengo que entrar a trabajar en el diario por lo que abandono el circuito hasta el día siguiente, aunque antes aprovecho para hacer alguna tiro más abierto con el 16-55/2.8 ya que las nubes lo merecen.


Al llegar por la noche a casa, descargo las imágenes y cargo baterías. El consumo ha sido de casi tres baterías. Cabe recordar que el nuevo booster alberga dos de ellas más la del cuerpo. En cuanto a las imágenes hago un recorrido general entre ellas y por lo que veo la cosa promete, pero el sueño y el cansancio puede más y dejo este análisis para el lunes. 

El Domingo aparece acompañado de un plácido cielo azul así que tendré mejor luz que el sábado. 
Al igual que hice la jornada anterior me dirijo al salto aunque  esta vez con la idea de hacerlo lateralmente.  Algún "iluminado" ha plantado un camión de servicios delante del salto e impide hacer una imagen totalmente lateral (será que no hay espacio para dejarlo cinco metros atrás...) e imposibilita hacer el seguimiento del vehículo antes del salto. 


Disparo a una velocidad media para no congelar las ruedas y dar así más sensación de movimiento.  De nuevo el comportamiento a priori es bastante correcto. 


En unas de las categorías del evento participa el piloto del Mundial de Rallys Dani Sordo. Bajo más la velocidad para aumentar la sensación de velocidad, en concreto disparo a 1/60 de seg.


En este caso tenemos dos complicaciones, la salida fulgurante del vehículo sin poder seguir su marcha visualmente antes del salto y la velocidad de obturación tan baja. En este momento más que fallos del AF hay algunos donde he cortado el vehículo o bien el foco no ha acabado de dar al 100% con el objeto pero repito, era no ver nada y de repente aparecía vehículo. 
Me gustan los barridos y marcho hasta una pequeña bajada rápida. Sigo disparando a 1/60 de segundo. 


Llevo el sábado y parte del domingo disparando con la X-T2 y decido sacar mi Pro2 para hacer alguna foto (no sea que se enfade y se me ponga celosa). Al mirar por su visor de repente me sorprendo de lo pequeño que es comparado con el de la X-T2. La diferencia es grande y la verdad es que me sorprende a mi mismo. El nuevo modelo, gracias a su forma de cámara réflex, puede albergar ese tamaño de visor y rápidamente me viene a la cabeza todas aquellas personas que disparan con gafas.  Todos ellos agradecerán las dimensiones del ocular y visor electrónico de esta cámara.


En cuanto al EX 100-400/4.5-5.6 es un zoom que sorprende por su calidad. Por su tamaño es bastante liviano y se convierte en un aliado perfecto para este tipo de menesteres. Esos 400mm (600 mm. en FF) ofrecen muchas posibilidades a la hora de buscar otras perspectivas. 



Viendo las imágenes en el ordenador puedes comprobar la calidad óptica que tiene aun tratándose de un zoom.  Podemos observar en las dos siguientes imágenes el disparo entero, sin recortes, y posteriormente una captura a tamaño de pixel de un fragmento muy pequeño de la misma. Es una fotografía realizada a 1.000 ISO.



CONCLUSIÓN:

Cómo habéis comprobado en casi todas las fotos que ilustran este artículo, durante las dos mañanas en el circuito de Montmeló me centré mucho en tesituras que pusieran en jaque al sistema AF de la X-T2. No busqué encuadres extraños más "resultones" porque mi objetivo principal era comprobar la eficacia del sistema de seguimiento. Esto sólo lo consigues a base a disparar mucho y luego ver en los resultados el porcentaje de aciertos.
Observándolos ya con calma, puede asegurar que Fuji ha dado un paso de gigante con esta nueva evolución II de sus cámaras de óptica intercambiable. Lo primero que llama la atención es la rapidez de su funcionamiento. Desde que la encendemos la sensación es que todo va rápido, los botones son precisos y su Joystick, al igual que en la X-Pro2, es una de las mejoras más notables incorporadas en estas nuevas cámaras. 
Los aciertos de su sistema AF han sido muchos. También hay errores pero estos creo que también los hubiera tenido con una cámara más avanzada de formato completo. Cómo he señalado anteriormente en el artículo, cuando el foco se ha ido un poco es algo que sólo podemos apreciar si observamos la imagen al 100%. Es entonces cuando vemos que a esos fallos les falta un "pelín" de nada de foco pero es tan mínimo que a su tamaño normal daríamos la foto cómo buena sin dudarlo ni un instante. 
Creo que la mejor forma de explicar el resultado es decir que en ningún momento añoré mis réflex de alta gama pensando aquello: "... si hubiera tenido las otras..."
Esto es importante porque realmente, en esa tesitura y evento,  hice las fotos que quise, no las que me permitía la cámara y ahí creo que está la clave. 
Entonces, ¿Cual es el límite de esta X-T2 os preguntaréis?. Pues bien, vamos a ello.  
En todo momento estoy comparando esta Fuji con mi Canon EOS 1 "X", nada más abajo, ni con una 5D Mark III,  modelo que también poseo y que me gusta mucho. Creo que el combate y el objetivo esta en la comparación con la cámara que me llevaría para hacer ese trabajo. 
Tal vez sea injusto compararla con una cámara que vale tres veces más pero ahí está la "Trinchera". 

Si bien es cierto que el sistema de autoenfoque ha mejorado muchísimo, sigue teniendo en situaciones de poco contraste o poco luz su punto flaco. Cada vez enfocan mejor pero todavía queda un poquito. La prueba ha sido realizada con una cámara preserie y hasta no tener un producto final no podemos adentrarnos en según que cuestiones. En mi opinión, la prueba reina es un partido de noche en el Camp Nou. Ahí, sin luz, sin contraste apenas en la vestimenta del FC Barcelona es donde veremos hasta donde ha mejorado este sistema, porque es ahí donde se da todo para complicarle mucho la vida al sistema AF de una cámara. 
Esto no debe llevar a confusión, ni pensar que la cámara no enfoca bien. Todo lo contrario, enfoca y mucho. Salí con ella por la noche a dar una vuelta y ver su eficacia por las calles sin luz e iba muy bien. Estoy hablando de situaciones límites con movimiento, comparando siempre la X-T2 con mi EOS 1 "X". Una comparación salvaje y suicida pero si Fuji quiere competir en el mercado de la Fotografía deportiva y de naturaleza no hay otro remedio porque esas son las cámaras que se encontrará en ese hábitat.
Si la elección hubiera sido entre mi 5D Mark III y esta X-T2 para hacer el reportaje que os muestro hoy en Montmeló, me hubiera decantado sin ningún tipo de dudas por la X-T2. 
En cuanto a las lentes, sinceramente creo que es muy necesario que Fuji ofrezca pronto Teleobjetivos fijos de largo alcance y luminosos, tipo 400mm/2.8 o 600mm./4 en full frame. De todos modos parece ser que está en ello y muy posiblemente a lo largo del 2017 llegarán algunas sorpresas. 
Por el momento damos la bienvenida a esta X-T2 esperando tener una unidad final para hacer esas pruebas de eventos deportivos con poca luz y comprobar entonces hasta donde ha mejorado el sistema. 
Os dejo con un pequeño video que hice sobre el trabajo realizado durante esas dos mañanas de pruebas esperando que os guste. En este enlace lo encontraréis.

lunes, 22 de febrero de 2016

Y con Don Antonio "La Caja" vuela.


"El día que vi por primera vez “La silla de Fernando”, documental que David Trueba dirigió sobre la figura de Fernando Fernán Gómez, pensé: “Qué gran acierto y qué necesario es dejar constancia de un modo tan sincero y directo, la forma de ver la vida y la profesión de dicho actor.” Este documental fue la inspiración para acometer “La Caja de Cerillas” y así se le comenté a Joan el día que le sugerí afrontar este proyecto.
Por fortuna aceptó y ambos iniciamos un viaje donde las palabras, las emociones, los deseos, los amigos… llenaron los dos años que ha durado el rodaje. Un proyecto que nació con un objetivo vital destinado a las escuelas, por creer necesario que los jóvenes escucharan las palabras de Joan, una persona que podría definirse con este sentir de su querido Antonio Machado “(…) más que un hombre al uso que sabe su doctrina soy, en el buen sentido de la palabra, bueno.”
A diferencia del poeta, Joan no nació en Sevilla ni jugó a la sombra de un limonero. Sus raíces están impregnadas del viento de Tarifa, y su amor por la fotografía nació a través de una caja de cerillas con la que fotografiaba a sus amigos cuando de pequeños jugaban en la playa de los Lances."



En unos pocos meses hará dos años que estrenamos "La Caja de Cerillas" y en su dossier de prensa incluí este pequeño texto. Durante todo es tiempo hemos vivido momentos maravillosos proyectando el documental en diferentes ámbitos, desde periodísticos a escolares, y han sido estos últimos donde sinceramente más he disfrutado viendo cómo alumnos de ESO se quedaban prendados de las palabras y presencia de Joan.
Observar a esos jóvenes, habitantes de una generación donde todo se consume rápido, leer sus comentarios en cartas que tanto Joan y yo hemos recibido o vivir ese instante mágico cuando, tras la proyección, todos rodeaban al "Viejo guerrero" observándolo y transmitíendole una prematura admiración, ha sido la mejor de las recompensas posibles. 
Y digo "Prematura" porque la mayoría de ellos no conocían a Joan y de repente parecían entender que sin pasión no hay felicidad. Tal vez tampoco conocían a Machado, ni a Miguel Hernandez, ni por supuesto esos maravillosos "400 Golpes" de Truffaut y alguien les había hablado de ello.



Llevaba tiempo pensando que día abrir "La Caja" en internet para poder verla gratuitamente, así que comentando con Joan decidimos hacerlo hoy, 22 de febrero. No queríamos un día cualquiera. Tal día cómo hoy, en Colliure, nos dejó Antonio Machado y recordando al poeta "La Caja de Cerillas" inicia su vuelo para que todos aquellos que no habéis podido asistir a una de sus proyecciones podáis ver al "Viejo Guerrero" en todo su esplendor.

   © Joan Sánchez


Quisiera aprovechar para dar las gracias una vez más a todos aquellos que en mayor o menor medida quisieron involucrarse en esta locura que un día decidieron emprender dos locos con un trípode, una cámara y un pequeño travelling. 

A José Bautista por estar ahí, por sus ideas y su maravillosa música, a David "El Vikingo" Ramos como lo llama Joan, a Laura Guerrero, a Mari Carmen por cuidarnos tanto, a Flórian por su etalonaje, a Javier Mariscal por ese cartel tan maravilloso, a Blanca, Agustí, Albert, Mª Angeles y tantos amigos que pasasteis por los días de rodaje tirando un cable. A aquella mujer que viniendo un día del mercado, dejó las bolsas de la compra y decidió ayudarme aguantando el micrófono. Al Ayuntamiento de Santa Coloma de Gramenet, a Photographic Social Visión y a Fototécnica. Gracias a todos.

Sin más aquí tenéis el enlace con el documental. 50 minutos de ternura, sinceridad, amistad, sabiduría y sobre todo humanismo:

lunes, 18 de enero de 2016

Fuji X-Pro 2. Cinco años no es nada ¿o si?

Tras algunos meses llenos de rumores sobre el nuevo buque insignia de Fuji,  el pasado día 15 se presentó en Tokio la esperada X-Pro 2. Una cámara con un interior repleto de mejoras y novedades con la que Fuji celebra los cinco años de vida de su exitosa serie "X".


No quisiera alargarme en exceso abordando sus datos técnicos así que me centraré en contar las sensaciones que experimenté cuando Fuji me ofreció la  posibilidad de probar una unidad pre-serie.  Habían muchas ganas de comprobar cómo esas cinco "X" primaveras estaban reflejadas en este nuevo modelo.


Lo que sorprende en primer lugar es la gran semejanza exterior con su antecesora. En este apartado no  rompe esquemas y tenemos que fijarnos en algunos detalles para cerciorarnos que estamos ante ella. En su presentación había incluso quien opinaba que era excesivamente parecida, otros estaban encantados con esta semejanza. La X-Pro2 es algo más grande y pesada que el primer modelo,  pero son cotas casi inapreciables. En la práctica es cómo tener en las manos una X-Pro1 aunque ahora su cuerpo de magnesio está sellado en 61 puntos para combatir las inclemencias meteorológicas, siendo factible trabajar a temperaturas de -10 grados, según especificaciones del fabricante. Otra novedad a destacar y que marca una seria diferencia con la X-Pro1 es el joystick que encontramos en la parte trasera del cuerpo y con el cual navegaremos por los diversos puntos de su sistema de enfoque.


El dial de velocidades incorpora un subdial de sensibilidades. Una novedad que a buen seguro tendrá sus más y sus menos entre los usuarios de esta cámara. Ahora variaremos la sensibilidad sujetando el dial hacia arriba y girándolo en lugar de usar el menú de la cámara o el botón a través del cual lo hacíamos en modelos anteriores. Sin duda es un toque retro pero en cierto modo nos obliga a dejar de mirar por el visor si queremos variar los parámetros ISO aunque he de reconocer que en la práctica te  habitúas más rápido de lo que pensaba.


Finalmente Fuji ha decidido seguir con visor híbrido, con una versión digital que ahora llega hasta los  85 fps de refresco superando ampliamente los 49 de su antecesora y los 54 de la X-T1 y alcanza la cifra de 2.3 millones de puntos a diferencia de los 1.4 millones de la X-Pro1. Incluye un ajuste de dioptrias en el lado izquierdo que antes brillaba por su ausencia. Dicho dial rueda de un modo preciso aunque por seguridad creo conveniente aplicar un poco de cinta adhesiva para que no varíe el ajuste con el roce de nuestro cuerpo. Esto no significa que se mueva sino que se trata puramente de una cuestión de seguridad que siempre he aplicado en todas mis cámaras.


En ambos casos funciona bien, tanto si preferimos ver la realidad ópticamente o bien a través del visor digital. Cierto es que si utilizamos el visor óptico y montamos una lente muy luminosa, tipo 23mm/1.4 o 16/1.4, las dimensiones del diámetro de sus parasoles harán que perdamos un alto porcentaje de visión teniendo que usar el visor digital. En el caso de objetivos cómo el nuevo 35mm./2 no existe este problema, incluso con el parasol colocado en la lente.

Su menú interno también ha mejorado ofreciendo una visión más limpia e incluyendo una nueva opción llamada "Mi Menú" en el que podemos incluir todos aquellos ajustes que usamos con más frecuencia para no tener que buscarlos por las diversas páginas y tenerlos todos concentrados en una sola.
Algo que gustará a muchos fotoperiodistas es la incorporación de Wifi para transmitir las imágenes a nuestra tablet o móvil a través de la app diseñada para esta labor. Así mismo la suma de una segunda ranura para tarjetas SD viene acompañada de diversas opciones de grabación, incluyendo la posibilidad de grabar en una tarjeta Raw y en la otra Jpegs simultáneamente. Si decidimos elegir esta última opción, los documentos RAW se grabarán en la ranura número 1 y los Jpeg. en el 2.



Una de las condiciones para probar esta cámara era que no lo hiciera lugares donde hubieran fotógrafos por cuestiones de confidencialidad lo que complicaba un poco la contienda.
Decidí realizar las primeras pruebas en mi casa enfrentándola con la X-Pro1, colocando en ambas cámaras los mismos parámetros . Desde siempre me ha gustado mucho el primer sensor que lanzó Fuji así que lo mejor era compararlo con el nuevo X-trans de tercera generación. Todos los disparos se realizaron en Jpeg. ya que todavía no existen las actualizaciones necesarias para revelar el Raw de esta nueva cámara.
Sobre su nuevo procesador X-Pro, este aumenta x4 la velocidad de lectura, arranque y disparo. Mejora que apreciamos rápidamente al encender la cámara y sobre todo cuando al realizar los primeros disparos observamos cómo entre foto y foto no existe apenas ese odiado instante en el que perdíamos la visión de lo que estábamos fotografiando, el llamado blackout.  También se ha disminuido el ruido digital al altos ISO y superado al X-Trans II en reproducción tonal y de color.
En cuanto a su nuevo obturador, este dobla la máxima velocidad de disparo llegando a 1/8.000 de disparo, aumentado la sincronización de flash a 1/250 seg. Pero sigamos hablando de esta cámara observando ya  algunos ejemplos, recordando que se trata de una unidad Preserie y los resultados pueden no ofrecer el 100% de la calidad final.

Como veis en esta primera imagen, realizada a primera hora de la mañana con el fin de tener zonas de luz cómo de sombra, lo primero que observamos es un balance de blancos más neutro. El sensor de la X-Pro1 siempre ha mostrado cierto dominante verdoso que ahora desaparece. El blanco es más puro. Ambos documentos son originales de cámara sin ningún ajuste posterior.


El aumento del tamaño del documento hasta llegar a los 24,3 Mp arroja imágenes que pesan abiertas 68,7 Mb. por lo que precisaremos de un ordenador acorde para que los ajustes que hagamos a la imagen no demoren demasiado el proceso de postproducción sobre todo si utilizamos el formato Raw.

Un encargo del diario me llevó a realizar unas fotos a unos universitarios y ya que iba solo, pensé que podía ser un buen momento para enfrentar el nuevo sensor de la X-Pro 2 con el de la Canon 5D Mark III. Claro está que con la 5D podía tirar en RAW así que no dudé en hacerlo e intentar ajustar el disparo realizado en Jpeg. con la Fuji lo mejor que pudiera. Aquí tenéis el resultado.


A diferencia del X-Trans II, el nuevo sensor no es tan contrastado por lo que las zonas de sombras no aparecen tan cerradas de información, acercándose más aquel que incorporó Fuji en sus primeros modelos y esto lo notamos también en la textura de la piel, más natural y con una transición de luces a sombras más progresiva, tal y cómo podéis observar en la siguiente imagen realizada con el perfil Pro Negative Standard sin ninguna ajuste posterior de luz ni color.


En cuanto a dichos perfiles de color, contamos con los ya habituales más la incorporación del nuevo "Acros" en blanco y negro que, según el fabricante, tiene más definición que el perfil monocromo convencional, que también se incluye en esta cámara. En la práctica he notado diferencias al confrontar ambos perfiles de blanco y negro observando la imagen al 100%. Por debajo de esta cota de visualización me ha resultado complicado apreciar dicha mejora pero no tenemos que olvidar que es una unidad no final por lo que considero mejor no hacer un balance más preciso hasta que no tengamos un versión final.  En cualquier caso sigue sigue siendo un placer disparar con estas cámaras directamente en B/N gracias a la amplia gama de grises que ofrecen cómo podéis ver en esta imagen realizada a 1.600 ISO con el nuevo perfil.


O bien esta siguiente donde podemos apreciar una gama de grises realmente interesante a 320 ISO.


En lo que respecta al ruido digital a altos sensibilidades, Fuji asegura que se ha mejorado un paso a pesar del mayor tamaño del documento. Veamos dos ejemplos disparados en Jpeg. directos de cámara a diferentes ISO, mostrando en primer lugar un corte de la imagen a tamaño de pixel y posteriormente la totalidad de la toma. 

1.600 ISO


6.400 ISO


Observando las capturas de estos recortes tan extremos podemos decir que estos Jpeg. ofrecen una calidad muy buena todo y que en mi opinión estas cámaras aplican una excesiva máscara para reducir ruido, parámetro que podemos rebajar a través del menú de la cámara. Por ahora, seguiré confiando en los perfiles de color PRO Negative Standar, Classic Chrome y el nuevo Acros para ir disparando con la esta X-Pro2 hasta que podamos revelar sus Raw y comprobar hasta que cotas podemos alcanzar. Pero sigamos con la prueba.
La semana antes de devolver la cámara intenté buscar un lugar donde ponerla a prueba en un hábitat mas acorde que mi casa. Aproveché que mi buen amigo David Ramos subía a Arnedillo para cubrir la "Procesión del Humo" que se celebra en dicha localidad y decidí acompañarlo. Para que veáis que la semejanza exterior con la X-Pro1 es mucha, comentar que en ningún momento durante la cobertura de esta procesión se me acercó algún fotógrafo, y habían unos cuantos, preguntando si se trataba de la nueva X-Pro 2 de Fuji, y os aseguro que apenas la llevaba tapada para que no llamara la atención. Las fotografías se hicieron en color y se pasaron a Escala de Grises posteriormente.


Fuji ha decidido que la batería que se suministra con esta cámara sea la misma que utilizan modelos de la marca tipo: X-T1, X-Pro1, X-E2, etc. por lo que me parece un gran acierto para todos aquellos que ya tengan en su poder algún modelo de los citados. Podemos elegir entre tres opciones de consumo de energía, desde una económica a un "Full Equip" que ofrece todo el potencial de la cámara a cambio de un mayor consumo. Por las pruebas que he realizado diría que esta X-Pro 2 es más glotona y consume más batería, handicap que debería poderse subsanar con futuros firmware o la aparición de nuevas baterías.


En cuanto a su sistema de autofoco es importante destacar que respecto a la primera X-Pro1 mejora y mucho siendo más rápido y preciso. El aumento hasta los 77 puntos de enfoque respecto a los 49 anteriores también es algo a destacar. Navegar entre ellos es un placer gracias al Joystick que encontramos en la parte trasera de la cámara, con un tacto muy preciso y en una posición idónea usando el pulgar de nuestra mano.  En mi opinión es sin duda una de las principales mejoras, por no decir la más destacable, a nivel de hardware. Os aseguro que funciona a las mil maravillas.



Conclusión:
A falta de tener una unidad final, no cabe duda que las "5 primaveras" que han pasado desde que surgió la linea "X" de Fuji se notan sobradamente en esta nueva X-Pro2. La gran mejora en lo que corresponde al Blackout y su velocidad de AF respecto a su antecesora Pro-1 es abismal. Ni que decir tiene su nuevo Joystick para mover el punto de enfoque, con un tacto perfecto. Personalmente me agrada que se halla incorporado una segunda ranura para colocar una segunda tarjeta. Siempre uso el formato Raw pero me gusta tener una copia en Jpeg. por si tengo que enviar algo rápido. Así mismo no hay que olvidar su sistema incorporado de Wifi. 
No he podido exprimirla todo le que hubiera querida, unos pocos días en Barcelona (Que encima coincidieron con la campaña electoral) y dos en Tokio. No son muchos pero si suficientes para comprobar lo bien que le han sentado estos cinco añitos en los que Fuji ha ido investigando y lanzando nuevos modelos. 
Son cámaras que enamoran o desesperan, sobre todo para aquellos que buscan en ellas un relevo a sus DSLR de alta gama y ahí es donde radica el error ¿Sustituía en su momento un Leica M4p a un Nikon F3 o a un Canon F1? en la mayoría de los casos no. Eran complementarias y cada una tenia su hábitat natural. Pues ahora ocurre lo mismo.  
Esta ha sido una primera prueba fugaz, tal vez demasiado rápida pero la ocasión lo valía. Muchos estabais esperando la presentación de este nuevo buque insignia de Fuji. Prometo profundizar en otros aspectos como la opción de incorporar grano a la toma, a la que tenga el modelo definitivo y eso no tardará porque Fuji ha asegurado que estará en los comercios a principios del mes de febrero pero por el momento la cosa promete.