lunes, 18 de enero de 2016

Fuji X-Pro 2. Cinco años no es nada ¿o si?

Tras algunos meses llenos de rumores sobre el nuevo buque insignia de Fuji,  el pasado día 15 se presentó en Tokio la esperada X-Pro 2. Una cámara con un interior repleto de mejoras y novedades con la que Fuji celebra los cinco años de vida de su exitosa serie "X".


No quisiera alargarme en exceso abordando sus datos técnicos así que me centraré en contar las sensaciones que experimenté cuando Fuji me ofreció la  posibilidad de probar una unidad pre-serie.  Habían muchas ganas de comprobar cómo esas cinco "X" primaveras estaban reflejadas en este nuevo modelo.


Lo que sorprende en primer lugar es la gran semejanza exterior con su antecesora. En este apartado no  rompe esquemas y tenemos que fijarnos en algunos detalles para cerciorarnos que estamos ante ella. En su presentación había incluso quien opinaba que era excesivamente parecida, otros estaban encantados con esta semejanza. La X-Pro2 es algo más grande y pesada que el primer modelo,  pero son cotas casi inapreciables. En la práctica es cómo tener en las manos una X-Pro1 aunque ahora su cuerpo de magnesio está sellado en 61 puntos para combatir las inclemencias meteorológicas, siendo factible trabajar a temperaturas de -10 grados, según especificaciones del fabricante. Otra novedad a destacar y que marca una seria diferencia con la X-Pro1 es el joystick que encontramos en la parte trasera del cuerpo y con el cual navegaremos por los diversos puntos de su sistema de enfoque.


El dial de velocidades incorpora un subdial de sensibilidades. Una novedad que a buen seguro tendrá sus más y sus menos entre los usuarios de esta cámara. Ahora variaremos la sensibilidad sujetando el dial hacia arriba y girándolo en lugar de usar el menú de la cámara o el botón a través del cual lo hacíamos en modelos anteriores. Sin duda es un toque retro pero en cierto modo nos obliga a dejar de mirar por el visor si queremos variar los parámetros ISO aunque he de reconocer que en la práctica te  habitúas más rápido de lo que pensaba.


Finalmente Fuji ha decidido seguir con visor híbrido, con una versión digital que ahora llega hasta los  85 fps de refresco superando ampliamente los 49 de su antecesora y los 54 de la X-T1 y alcanza la cifra de 2.3 millones de puntos a diferencia de los 1.4 millones de la X-Pro1. Incluye un ajuste de dioptrias en el lado izquierdo que antes brillaba por su ausencia. Dicho dial rueda de un modo preciso aunque por seguridad creo conveniente aplicar un poco de cinta adhesiva para que no varíe el ajuste con el roce de nuestro cuerpo. Esto no significa que se mueva sino que se trata puramente de una cuestión de seguridad que siempre he aplicado en todas mis cámaras.


En ambos casos funciona bien, tanto si preferimos ver la realidad ópticamente o bien a través del visor digital. Cierto es que si utilizamos el visor óptico y montamos una lente muy luminosa, tipo 23mm/1.4 o 16/1.4, las dimensiones del diámetro de sus parasoles harán que perdamos un alto porcentaje de visión teniendo que usar el visor digital. En el caso de objetivos cómo el nuevo 35mm./2 no existe este problema, incluso con el parasol colocado en la lente.

Su menú interno también ha mejorado ofreciendo una visión más limpia e incluyendo una nueva opción llamada "Mi Menú" en el que podemos incluir todos aquellos ajustes que usamos con más frecuencia para no tener que buscarlos por las diversas páginas y tenerlos todos concentrados en una sola.
Algo que gustará a muchos fotoperiodistas es la incorporación de Wifi para transmitir las imágenes a nuestra tablet o móvil a través de la app diseñada para esta labor. Así mismo la suma de una segunda ranura para tarjetas SD viene acompañada de diversas opciones de grabación, incluyendo la posibilidad de grabar en una tarjeta Raw y en la otra Jpegs simultáneamente. Si decidimos elegir esta última opción, los documentos RAW se grabarán en la ranura número 1 y los Jpeg. en el 2.



Una de las condiciones para probar esta cámara era que no lo hiciera lugares donde hubieran fotógrafos por cuestiones de confidencialidad lo que complicaba un poco la contienda.
Decidí realizar las primeras pruebas en mi casa enfrentándola con la X-Pro1, colocando en ambas cámaras los mismos parámetros . Desde siempre me ha gustado mucho el primer sensor que lanzó Fuji así que lo mejor era compararlo con el nuevo X-trans de tercera generación. Todos los disparos se realizaron en Jpeg. ya que todavía no existen las actualizaciones necesarias para revelar el Raw de esta nueva cámara.
Sobre su nuevo procesador X-Pro, este aumenta x4 la velocidad de lectura, arranque y disparo. Mejora que apreciamos rápidamente al encender la cámara y sobre todo cuando al realizar los primeros disparos observamos cómo entre foto y foto no existe apenas ese odiado instante en el que perdíamos la visión de lo que estábamos fotografiando, el llamado blackout.  También se ha disminuido el ruido digital al altos ISO y superado al X-Trans II en reproducción tonal y de color.
En cuanto a su nuevo obturador, este dobla la máxima velocidad de disparo llegando a 1/8.000 de disparo, aumentado la sincronización de flash a 1/250 seg. Pero sigamos hablando de esta cámara observando ya  algunos ejemplos, recordando que se trata de una unidad Preserie y los resultados pueden no ofrecer el 100% de la calidad final.

Como veis en esta primera imagen, realizada a primera hora de la mañana con el fin de tener zonas de luz cómo de sombra, lo primero que observamos es un balance de blancos más neutro. El sensor de la X-Pro1 siempre ha mostrado cierto dominante verdoso que ahora desaparece. El blanco es más puro. Ambos documentos son originales de cámara sin ningún ajuste posterior.


El aumento del tamaño del documento hasta llegar a los 24,3 Mp arroja imágenes que pesan abiertas 68,7 Mb. por lo que precisaremos de un ordenador acorde para que los ajustes que hagamos a la imagen no demoren demasiado el proceso de postproducción sobre todo si utilizamos el formato Raw.

Un encargo del diario me llevó a realizar unas fotos a unos universitarios y ya que iba solo, pensé que podía ser un buen momento para enfrentar el nuevo sensor de la X-Pro 2 con el de la Canon 5D Mark III. Claro está que con la 5D podía tirar en RAW así que no dudé en hacerlo e intentar ajustar el disparo realizado en Jpeg. con la Fuji lo mejor que pudiera. Aquí tenéis el resultado.


A diferencia del X-Trans II, el nuevo sensor no es tan contrastado por lo que las zonas de sombras no aparecen tan cerradas de información, acercándose más aquel que incorporó Fuji en sus primeros modelos y esto lo notamos también en la textura de la piel, más natural y con una transición de luces a sombras más progresiva, tal y cómo podéis observar en la siguiente imagen realizada con el perfil Pro Negative Standard sin ninguna ajuste posterior de luz ni color.


En cuanto a dichos perfiles de color, contamos con los ya habituales más la incorporación del nuevo "Acros" en blanco y negro que, según el fabricante, tiene más definición que el perfil monocromo convencional, que también se incluye en esta cámara. En la práctica he notado diferencias al confrontar ambos perfiles de blanco y negro observando la imagen al 100%. Por debajo de esta cota de visualización me ha resultado complicado apreciar dicha mejora pero no tenemos que olvidar que es una unidad no final por lo que considero mejor no hacer un balance más preciso hasta que no tengamos un versión final.  En cualquier caso sigue sigue siendo un placer disparar con estas cámaras directamente en B/N gracias a la amplia gama de grises que ofrecen cómo podéis ver en esta imagen realizada a 1.600 ISO con el nuevo perfil.


O bien esta siguiente donde podemos apreciar una gama de grises realmente interesante a 320 ISO.


En lo que respecta al ruido digital a altos sensibilidades, Fuji asegura que se ha mejorado un paso a pesar del mayor tamaño del documento. Veamos dos ejemplos disparados en Jpeg. directos de cámara a diferentes ISO, mostrando en primer lugar un corte de la imagen a tamaño de pixel y posteriormente la totalidad de la toma. 

1.600 ISO


6.400 ISO


Observando las capturas de estos recortes tan extremos podemos decir que estos Jpeg. ofrecen una calidad muy buena todo y que en mi opinión estas cámaras aplican una excesiva máscara para reducir ruido, parámetro que podemos rebajar a través del menú de la cámara. Por ahora, seguiré confiando en los perfiles de color PRO Negative Standar, Classic Chrome y el nuevo Acros para ir disparando con la esta X-Pro2 hasta que podamos revelar sus Raw y comprobar hasta que cotas podemos alcanzar. Pero sigamos con la prueba.
La semana antes de devolver la cámara intenté buscar un lugar donde ponerla a prueba en un hábitat mas acorde que mi casa. Aproveché que mi buen amigo David Ramos subía a Arnedillo para cubrir la "Procesión del Humo" que se celebra en dicha localidad y decidí acompañarlo. Para que veáis que la semejanza exterior con la X-Pro1 es mucha, comentar que en ningún momento durante la cobertura de esta procesión se me acercó algún fotógrafo, y habían unos cuantos, preguntando si se trataba de la nueva X-Pro 2 de Fuji, y os aseguro que apenas la llevaba tapada para que no llamara la atención. Las fotografías se hicieron en color y se pasaron a Escala de Grises posteriormente.


Fuji ha decidido que la batería que se suministra con esta cámara sea la misma que utilizan modelos de la marca tipo: X-T1, X-Pro1, X-E2, etc. por lo que me parece un gran acierto para todos aquellos que ya tengan en su poder algún modelo de los citados. Podemos elegir entre tres opciones de consumo de energía, desde una económica a un "Full Equip" que ofrece todo el potencial de la cámara a cambio de un mayor consumo. Por las pruebas que he realizado diría que esta X-Pro 2 es más glotona y consume más batería, handicap que debería poderse subsanar con futuros firmware o la aparición de nuevas baterías.


En cuanto a su sistema de autofoco es importante destacar que respecto a la primera X-Pro1 mejora y mucho siendo más rápido y preciso. El aumento hasta los 77 puntos de enfoque respecto a los 49 anteriores también es algo a destacar. Navegar entre ellos es un placer gracias al Joystick que encontramos en la parte trasera de la cámara, con un tacto muy preciso y en una posición idónea usando el pulgar de nuestra mano.  En mi opinión es sin duda una de las principales mejoras, por no decir la más destacable, a nivel de hardware. Os aseguro que funciona a las mil maravillas.



Conclusión:
A falta de tener una unidad final, no cabe duda que las "5 primaveras" que han pasado desde que surgió la linea "X" de Fuji se notan sobradamente en esta nueva X-Pro2. La gran mejora en lo que corresponde al Blackout y su velocidad de AF respecto a su antecesora Pro-1 es abismal. Ni que decir tiene su nuevo Joystick para mover el punto de enfoque, con un tacto perfecto. Personalmente me agrada que se halla incorporado una segunda ranura para colocar una segunda tarjeta. Siempre uso el formato Raw pero me gusta tener una copia en Jpeg. por si tengo que enviar algo rápido. Así mismo no hay que olvidar su sistema incorporado de Wifi. 
No he podido exprimirla todo le que hubiera querida, unos pocos días en Barcelona (Que encima coincidieron con la campaña electoral) y dos en Tokio. No son muchos pero si suficientes para comprobar lo bien que le han sentado estos cinco añitos en los que Fuji ha ido investigando y lanzando nuevos modelos. 
Son cámaras que enamoran o desesperan, sobre todo para aquellos que buscan en ellas un relevo a sus DSLR de alta gama y ahí es donde radica el error ¿Sustituía en su momento un Leica M4p a un Nikon F3 o a un Canon F1? en la mayoría de los casos no. Eran complementarias y cada una tenia su hábitat natural. Pues ahora ocurre lo mismo.  
Esta ha sido una primera prueba fugaz, tal vez demasiado rápida pero la ocasión lo valía. Muchos estabais esperando la presentación de este nuevo buque insignia de Fuji. Prometo profundizar en otros aspectos como la opción de incorporar grano a la toma, a la que tenga el modelo definitivo y eso no tardará porque Fuji ha asegurado que estará en los comercios a principios del mes de febrero pero por el momento la cosa promete.

martes, 12 de enero de 2016

David Bowie y sus portadas.

Una entrada fugaz después de casi un año sin publicar nada pero la ocasión lo merece, al menos cómo homenaje al gran David Bowie. Aquí tenéis algunas portadas del día de hoy.










Y en España Cristina...

miércoles, 18 de febrero de 2015

No más polémica por favor.

Con la Navidad llega el "Almendro", con Enero las rebajas, con septiembre el inicio del Colegio y con el World Press Photo la polémica. Si en la edición de 2013 hubo un gran revuelo por el exceso de retoque en muchas de las imágenes presentadas, la del 2015 no se queda atrás una vez leídas las declaraciones del jurado en las que se comunicaba haber eliminado el 20% de las fotografías finalistas por incluir o eliminar algún elemento de la toma original.



Ya en su momento quise abordar el límite del retoque preguntando la opinión a diversos profesionales del sector , pero la polémica de este año cruza de lleno esa frontera tan delicada llamada "verdad" con la temida Clonación. Michele McNally, una de las componentes del jurado, definía la situación en un interesante artículo publicado en "Lens" como "Desgarradora", llamando la atención tanto al concurso como a la industria para que las reglas sean mucho más exactas, más precisas.

Porque de nuevo nos encontramos ante un mar de dudas cuando sólo la arbitrariedad del jurado ha de marcar las líneas fronterizas y existen contradicciones entre el de una edición u otra.
¿Es lícito eliminar una fotografía porque los negros están muy cerrados y se ha perdido información, tal y como ha ocurrido en esta edición? Personalmente creo que no y me pregunto ¿hasta que punto puedo oscurecer una zona? ¿Cual es el porcentaje admitido? ¿Que ocurre si ante una situación expongo en las altas luces para luego en el revelado recuperar las bajas? Las respuestas pueden ser tan ambiguas como absurdas y no creo que ninguna de ellas ofrezca una solución precisa.

Considero la clonación motivo suficiente para descalificar una imagen, desterrar al fotógrafo e incluso mandarlo a un campo de trabajo en Siberia si es preciso, pero esa es una falta clara y no precisa interpretaciones o valoraciones, es tajante. Ocurre todo lo contrario cuando la controversia está en valorar la diferencia entre el RAW original y la imagen final, ahí está la "Madre del Cordero" y donde la nebulosa se hace más patente.


En el mismo artículo de Lens, un fotógrafo preguntado declaraba: "…cuando al año pasado se me notificó que estaba descalificado me quedé sorprendido y sentí vergüenza. Según el jurado las sombras de mis imágenes eran demasiado profundas. Este año volvieron a pedirme el RAW  y no fui descalificado a pesar de haber procesado la imagen del mismo modo."

Es ahí donde radica el problema.¿Pasa la solución por tener un producto final muy cercano a la toma RAW? podría ser pero observando algunos trabajos galardonados este año no parece que sea esta la clave. Podemos ir más allá y, acogiéndonos a la obligatoriedad de presentar nuestro RAW si entramos en las fases finales del concurso, preguntarnos como se premia una fotografía realizada con un iPhone (Tercer premio en Daily Life single) cuando es sabido que dicho artilugio no ofrece este tipo de documentos.



Es preciso que World Press Photo muestre los casos de descalificación para poder ver de una vez por todas los límites infranqueables según la reglamentación de este concurso. Hablar de un exceso sin mostrarlo es, como diría el argot popular, "…quedarse con la puntita".

Porque por encima de todo está la honestidad de aquel que manda su trabajo, de aquel que interpone su ego por encima de la verdad, clonándola o desvirtuándola hasta límites insospechados. No puede ser que el mal viva en nuestra escalera. Debe ser mostrado y en esa tesitura World Press Photo tiene mucho que decir y aportar.
Vivimos tiempos turbulentos donde incluso existen redacciones en las que, como en un viaje en el tiempo, se ha regresado aquellos años casposos en los que eran los redactores los que decidían la fotografía que debía ilustrar su artículo, obviando la tan necesaria edición gráfica y perdiendo de este modo es plus de calidad que aporta un buen editor. Le llaman Multifuncionalidad, yo le llamo mediocridad. O bien redacciones donde los fotógrafos han sido casi eliminados en favor del todo vale.

Es ante todo este panorama cuando resulta absolutamente necesario mantener unos criterios éticos, profesionales y denunciar aquellos que desde nuestro "bando" juegan con la verdad. Es indignante y debemos evitar que ese 20% de descalificaciones tome el protagonismo y permitamos con unas reglas más claras que Mads Nissen disfrute merecidamente de ese galardón por su fotografía de dos homosexuales en San Petersburgo y que sea ella la gran protagonista.