lunes, 19 de febrero de 2018

De vacaciones con la Fuji GFX.

Marchar de vacaciones es siempre deseado para cargar pilas y huir de nuestra rutina diaria. Si a esto le sumamos la posibilidad de ir acompañados por la nueva Fuji GFX de medio formato, al viaje se le suma un aliciente más que interesante. 
Aunque ya han pasado algunos meses desde que realicé esta prueba, y a la espera de probar el 45mm, he preferido compartir con vosotros lo que fue ese primer encuentro y no retrasar más la publicación de este artículo.


Me acompañaron en esa prueba el GF63mm./2.8 R WR y el GF120mm./4 R LM OIS Macro, Los 50Mp que ofrece el sensor me obligaron a coger las tarjetas de memoria con más capacidad y el ordenador portátil para ir descargando las fotografías. Este año los recuerdos de vacaciones serían gordotes, gordotes y comprobé si es cierto eso de “…caballo grande, ande o no ande .”

Durante años tuve la suerte de tener una cámara 6x6 con el cual realicé bastantes reportajes. Me gustaba esa forma de trabajar más reflexiva y a día de hoy os aseguro que la añoro bastante.


Hasta hace relativamente poco, adquirir una medio formato digital era algo muy exclusivo por los precios que alcanzaban en el mercado. Ya en su momento Pentax dio un buen puñetazo con su 645Z (grandísima cámara) al colocar su precio en cotas más terrenales y ahora Fuji ofrece con esta nueva GFX la posibilidad de adquirir un cuerpo más pequeño y liviano, repleto de ventajas tecnológicas, por debajo de los 7.000 Euros. Si queremos el GF63mm/2.8 cómo punto de partida tendremos que sumar unos 1.599 Euros. Así pues tendremos nuestras medio formato más lente  por 8.599 Euros. Ciertamente no es un precio popular pero si lo comparamos con otros fabricantes en los que el precio mínimo son unos 15.000 Euros. está realmente bien.

Si habéis tenido experiencia con cámaras Fuji te haces rápidamente a ella. Todo es muy parecido a sus hermanas pequeñas salvo el tamaño.  El menú, los diales o los pulsadores resultan muy familiares así que no presto mucha atención al Manual y la configuro con los mismos parámetros que aplico en las “X”: Tono de Negros a -2, enfoque a -1, formato RAW (a veces le sumo el Jpeg. de poco tamaño) y perfil de color “Classic Chrome” que iré alternando con el monocromo. Ajustar parámetros de enfoque y tono disparando sólo en formato RAW puede sonar algo extraño pero si lo hago en ambos formatos, los Jpeg. me sirven para valorar en cierta medida los resultados que voy obteniendo.

La ergonomía de esta cámara es buenísima, tanto que a los pocos segundos de estar trabajando con ella nos olvidamos que tenemos en nuestras manos una cámara de medio formato, lo cual tiene sus ventajas pero también su desventaja, aunque sobre esto hablaré más adelante. A destacar el adaptador que ofrece Fuji gracias al cual podremos levantar el pentaprisma verticalmente o bien girarlo hacia los lados.



Mi perra Lua nos acompañó durante estas vacaciones así que empecé probando la cámara con ella, utilizando el Joystick trasero para variar el punto de foco. Su incorporación en la parte trasera del cuerpo es un gran acierto, disparando con el GF 63mm./2.8 a su máxima apertura para buscar ese desenfoque tan peculiar de las cámaras de formato medio y me centro en sus ojos cómo zona de enfoque.


No fue fácil porque “Lua” no dejaba de moverse así que...paciencia. El sistema de Autoenfoque cumple su cometido, aunque no debemos esperar de ella la rapidez de cámaras aps-c o fulll frame. Estamos jugando en la “Liga del Medio Formato” así que en este sentido los parámetros cambian, y aunque cabe destacar la rapidez de enfoque de la GFX en comparación con otros modelos de medio formato, creo que se debería trabajar algo más el tema del seguimiento, tal vez con un nuevo firmware. 
Observando la imagen en el ordenador empiezo a sacar conclusiones. Los objetivos Fujinon que “visten” este sistema arrojan una calidad soberbia. Según el fabricante, se trata de lentes preparadas para sensores de 100 Mp por lo que los 50Mp de la GFX son engullidos con toda tranquilidad cómo podéis observar con el crop en el ojo de Lua.


La GFX no lleva filtro de paso bajo para lograr más definición aunque a cambio puede aparecer en algunas imágenes el efecto Moire. En mi caso he apreciado este efecto en algunas imágenes. El recorte en la zona de foco, sumado al trabajo del sensor, es afilado, muy afilado y en el momento de revelar el RAW en ocasiones  rebajo un poco el enfoque de la captura en función del tipo de fotografía que esté realizando. En el caso de Arquitectura o Naturaleza no me importaría esa alta definición pero en el caso de personas prefiero un foco más sutil, más suave. Me resulta difícil explicar técnicamente y que sea entendible esa voluntaria perdida de recorte pero creo que poniendo un ejemplo me comprenderéis mejor. Imaginar una televisión de 4K. No cabe duda que la calidad de imagen es espectacular y el recorte de lo que en ella aparece es extraordinario, pero ¿Es real? Personalmente creo que no ya que nuestra vista no recorta de manera tan exagerada. Pongamos otro ejemplo, pensar en las películas “El Padrino” y “Avatar” ¿Qué textura de imagen os gusta más entre ambas? Yo me quedo con “El Padrino” sin duda alguna. Esa textura tiene Alma mientras que “Avatar” parece casi un video juego, y eso que en cuanto definición tiene muchísima más que la película de Coppola.
Es una cuestión de gustos y aunque me consta que no soy el único fotógrafo que ha probado esta cámara y ha reducido foco, estoy seguro que habrá futuros compradores potenciales que verán en este recorte una de las razones de peso para adquirir esta cámara. Veamos otro ejemplo, esta vez nos centramos en la marca pintada en el tronco del árbol.



PERO... ¿ESTAMOS REALMENTE ANTE UN MEDIO FORMATO?

Desde que salieron al mercado las primeras cámaras con un tamaño de sensor mayor que el Full Frame, me extrañó la denominación que les otorgaron llamándolas “Medio Formato”.  Hasselblad, Phase One, Pentax, etc. se lanzaban al ruedo de la Liga Mayor con un tamaño de sensor mucho más cercano al formato 35mm que al originario 6x6. En el siguiente dibujo podéis ver pintado en azul el tamaño de un sensor Full Frame, en verde el tamaño del sensor de este tipo de cámaras y en rojo lo que sería la superficie de un negativo de 120mm o 6X6.



Hace unas semanas, hablando con un fotoperiodista, comprador potencial de la GFX, me decía que por fin podría hacer en digital lo que hacía con su 6x7 de película, mientras me mostraba unas imágenes realizadas con dicha cámara de película. Lo primero que se apreciaba en ellas era un desenfoque trasero suave, muy estético. Le comenté que en cuanto ergonomía y peso nada que objetar pero que se olvidara de obtener ese bokeh con estas cámaras digitales ya que no podía comparar un tamaño de captura 6x7 con un 3x4. Hasselblad cuenta con el modelo H6D 100c de 100Mp y un tamaño de sensor de 53,4 mm. x 40 mm., también tenemos el sistema XF 100MP de Phase One con las mismas dimensiones de sensor.  Ahí si que posiblemente empezaríamos a contar con ese desenfoque al aumentar las dimensiones del sensor pero a cambio de pagar la friolera de mas de 28.000 Euros. También se comenta que la próxima Fuji  GFX podría estar en esas cantidades tan apetitosas de 100 Mp. aunque lo importante para conseguir ese efecto es que aumente el tamaño de sensor, no que se sumen 50Mp más a la misma superficie.

En mi opinión, el Medio Formato Digital debería empezar en esas cotas ya que sería, más o menos, la relación más cercana a cuando usábamos película de 35mm y 120mm. No debemos olvidar que el hábitat de las imágenes realizadas con estas cámaras no es precisamente Facebook, Instagram o similares, para ello ya tenemos teléfonos que nos dan una calidad más que notable. Incluso en ocasiones, al ver una foto realizada con esta cámara y publicada en alguna red social, he leído comentarios cómo: “… esa foto la hago yo con el móvil..” Puede ser, aunque ya puestos me gustaría ver ambas fotos ampliadas a 100x100 cm.  Tampoco será la pantalla del ordenador donde disfrutaremos de su poderío sino al realizar copias de un metro hacia adelante donde realmente saborearemos la calidad de la toma y hallaremos la razón de ser de estas cámaras. 

Por lo tanto, creo que lo más acertado a la hora de hablar de este tamaño de sensor de 43,8 mm. x 32,9 mm. es hacerlo sobre un nuevo formato, a caballo entre el 35 mm y el 6x6, que nos permite jugar con distintas proporciones, desde la original que nos ofrece su tamaño real o relaciones 6x6 o 6x7 recortando un poco su resolución. Considero importante disparar con el formato elegido en lugar de cortar la imagen posteriormente en Photoshop ya que nos obliga a pensar de otro modo y esto se nota muchísimo en la composición de la imagen. 

Pero volvamos a la prueba que nos compete y para ello cambio el GF 63mm por el GF 120mm Macro estabilizado. Este es un objetivo de tamaño considerable. Al tratarse de un objetivo Macro, el recorrido del tambor también es mayor y tiene en la corta distancia su gran potencial aunque podemos utilizarlo perfectamente para otros tipos de fotografía. Esta vez la “víctima” es mi hija a la cual le hago el siguiente retrato. La proporción elegida es la 6x7 gracias a la cual contamos con un documento de 128Mb, con unas medidas a 300ppp de 61cm. en el lado más largo. Unas medidas que podríamos doblar tranquilamente en el RAW sin que el documento sufriera, pero lo escalo hasta llegar a los 100cm en su parte más larga.  A ese tamaño de 100cm. x 85cm. el detalle de su cara es escalofriante, sus pestañas las observamos perfectamente detalladas, así como los poros de su piel. 


Y ya que contamos con este objetivo macro, aprovecho para hacer "Florecitas" (...esto de estar de vacaciones le pone a uno tierno). Nunca me ha atraído excesivamente la Macrofotografía pero no vamos a desperdiciar la ocasión para inmortalizar una gota de agua apunto de caer de la hoja.



ERGONOMÍA

Al inicio del artículo comentaba sobre las ventajas y desventaja de su tremenda ergonomía.  La GFX es una cámara pequeña con un tamaño de cuerpo casi idéntico a una Canon 5D por lo que llevarla encima no supone un esfuerzo extra ni notaremos un peso excesivo. Con el GF 63mm/2.8 se siente prácticamente igual que una Full Frame y tanto la disposición de diales, pulsadores y diseño de su empuñadura hacen que si asiente firmemente en nuestra mano. La suma de todas estas virtudes hace que podamos variar prácticamente todos los ajustes sin sacar el ojo del visor con todas las ventajas que esto conlleva. Pero entonces… ¿Dónde está la desventaja?

Para contestar esta pregunta permitirme entrar en modo "Romántico" para remontarnos a los tiempos analógicos y pensar en el modo de trabajar con una cámara 6x6 a la hora de realizar un reportaje, no una sesión de estudio. Eran cámaras lentas, su enfoque manual era delicado en el momento de fotografiar sujetos en movimiento, eran sólo 12 disparos por carrete, etc.  pero todas estas, digamos, “incomodidades” hacían que fuéramos más reflexivos en el momento de mirar, de fotografiar, dando cómo resultado una forma de ver y contar distinta en comparación a si lo hiciéramos con una cámara de 35mm. 
Cada tipo de cámara nos coloca de un modo distinto ante lo que queramos fotografiar. No es lo mismo hacerlo con una cámara de placas, un medio formato, una réflex de 35 o una telemétrica porque cada una nos adentra en un modo de ver distinto. Es por ello que la gran ergonomía de la GFX hace que a mi cerebro le cueste entrar en “Modo Medio Formato” y mi punto de vista se acerque más al que podría obtener con una cámara Full Frame. Para evitarlo intento varias cosas. 

Disparo directamente con una relación 1x1 o bien lo que sería un 6x7 lo que ya me obliga a componer de forma distinta. La GFX tiene una pantalla trasera que podemos dirigir hacia arriba y hacia abajo. Si lo hacemos hacia arriba podemos usar la pantalla para disparar a la altura del estómago. Ese punto de vista es muy característico de las cámaras antiguas de medio formato porque bajábamos nuestra mirada unos 50 cm. al mirar, según el modelo, por el fresnel. Recordar aquella metáfora a la hora de referirnos a modelos Medio Formato tipo Rollei o Hasselblad sin el pentaprisma “…son cámaras especiales porque se mira desde el estómago.” 
Sirva cómo ejemplo el maravilloso trabajo de Vivian Maier y ese punto de vista tan especial de sus imágenes. Son tan sólo 50 cm. desde el estómago y unos 25 cm si miramos desde el corazón pero… cómo cambia el mundo!!!!!

Lo que busco con todo esto es, en cierto modo, incomodarme a la hora de fotografiar, pero con ello no penséis: ¡¡Airob se ha vuelto loco!! porque cómo reza la canción de Ketama “…no estamos locos, que sabemos lo que queremos” o en este caso "...lo que buscamos".
¿Y que quiero? Quiero las ventajas tecnológicas que ofrecen estas cámaras pero a la vez esa cierta “incomodidad” que me obligue a mirar distinto. Llegados a este punto me gustaría sugerir a Fuji el lanzamiento de un tipo de “cazoleta”, similar a las lupas que se usan para filmar video con cámaras DSLR pero sin la parte posterior, que pudiéramos colocar en la pantalla trasera y que permitiera trabajar con ella protegiéndola de la luz del sol. Ahí queda la idea, aunque con paciencia podemos construirla nosotros mismos con cartón duro.  Si trabajamos solo con la pantalla trasera podemos retirar el pentaprisma y a cambio rebajaremos el volumen de la cámara. Una opción realmente interesante.



Y hablando sobre la pantalla trasera, esta tiene la ventaja de ser táctil y si lo precisamos podemos activar, entro otras cosas, la función de elegir el punto de enfoque tocando con nuestro dedo la zona deseada. Según el tipo de fotografía que hagamos es muy práctico al no tener que estar mirando todo el rato por el visor. Otra de las virtudes que me ha gustado es el nivel en 3D que podemos fijar en el visor el cual no sólo nos informa de la inclinación lateral sino también si tenemos la cámara orientada hacia delante o hacia atrás.

LA CAPTURA DEL SENSOR

No hace muchos años disparar con una cámara de medio formato digital a 800 ISO y obtener un resultado decente hubiera sido pura fantasía. Los modelos actuales han superado con creces esas cotas ISO elevándolas muy por encima y con una calidad sobresaliente. En este sentido esta GFX lo hace de manera sobresaliente. No he forzado excesivamente el sensor porque tampoco lo he precisado llegando como mucho a disparar a 3.200 ISO. En concreto la imagen que podéis ver a continuación la realicé a dicha sensibilidad durante el pregón de las fiestas de Roda de Isábena (por cierto, un pueblo que si no conocéis, no sabéis lo que os estáis perdiendo). 


Disparada con el 63mm a 1/60 seg. A f/2.8, si la observamos al 100% de su tamaño sorprende la limpieza de la toma y la definición de la pared del edificio. 


(Probarla a más ISO)

La GFX incorpora los mismos perfiles de color que los modelos aps-de este fabricante. De todos ellos es el llamado “Classic Chrome” y el Monocromo los que utilizo normalmente, al menos cómo punto de partida. La captura tiene esa tendencia que ya hemos visto con el sensor X-trans II de oscurecer los negros pero la recuperación que podemos obtener en estas zonas de sombra es realmente espectacular. Por lo que he podido comprobar, a la hora de medir la luz tendremos que poner atención en las altas luces y priorizar en ellas la medición ya que las sombras podremos recuperarlas sobradamente en la postproducción posterior. Un ejemplo claro es la siguiente imagen de este paisaje realizada en formato RAW. En primer lugar veis la toma que realicé con la cámara sin retocar nada, midiendo la luz en las luces y dejando las sombras totalmente oscuras.


 A continuación podéis observar cómo he salvado toda la información que teníamos en la zona inferior de la imagen jugando principalmente con el ajuste de sombras de Lightroom y un poco el de altas luces.


Ahora observamos otra imagen pero con la diferencia de haber medido la luz en la zona de sombra, quemando la zona de altas luces de la montaña.


 Y ahora la imagen tras intentar salvar las luces.


Como podéis ver en este ejemplo es mucho mejor medir sobre luces y salvar las sombras posteriormente. Es un caso muy extremo pero he querido llevar a cabo para una mejor comprensión del trabajo del sensor en la recuperación de detalles en las zonas oscuras.
Siempre es muy importante saber cómo reacciona nuestro sensor y conocer cómo actúa en cada zona de luz.
Aunque se trate de un sensor CMOS, este tiene una matriz de color muy parecida al X-Trans II.
Los Jpeg. que produce me parecen con un exceso de retoque, demasiado software actuando, y esto lo apreciamos claramente cuando trabaja a altos ISO al obtener resultados muy limpios pero algo acuarelados cuando los observamos al 100%. Si disparamos en RAW podemos mejorarlo bastante.
Las pieles tienden a adquirir un ligero dominante magenta. En este punto quiero dejar claro un concepto. Sigo la página oficial de esta cámara en Facebook gracias a lo que he podido ver muchísimas fotos realizadas con esta cámara. Muchas de ellas son de moda y han bien han sido realizadas con flashes de estudio. Esto significa que la luz es de buena calidad. En mi caso ocurre todo lo contrario, cómo fotoperiodista he de trabajar en muchas ocasiones con tungstenos o fluorescentes o bien con poca luz. Por esta razón preciso de un trabajo del balance de blancos muy bueno.  Durante la prueba la GFX se ha comportado bastante bien en este sentido salvo con el tungsteno. En el momento de trabajar bajo este tipo de luz es preferible realizar el Balance en Manual y así obtendremos mejores resultados. Os recomiendo usar "Classic Chrome" cuando trabajéis bajo esta luz.
Cabe destacar la gama tonal de este sonar cuando trabajamos en B/N. La posibilidad de elegir entre el perfil "Acros" o Monochrome", completados por los filtros amarillo, rojo y verde nos abre un abanico de posibilidades muy interesante. En la siguiente imagen podéis ver cómo existe detalle en la copa del árbol así como en el camino de cemento claro.



CONCLUSIÓN

Creo que lo más acertado a la hora de valorar esta cámara es olvidar toda experiencia pasada con cámaras analógicas de medio formato. Si no lo hacemos corremos el peligro de ser esclavos de una comparativa romántica pero con sentido. Porque tras lo observado en este test creo que aquellos enamorados del mundo analógico y que sigan trabajando con él (que no son pocos) se sentirán extraños, que no defraudados, con este nuevo sistema de Fuji.  Para contar con más opiniones, mandé esta fotografía a dos profesionales de primera linea del fotoperiodismo y el documentalismo que actualmente siguen fotografiando con sus cámaras de Medio y Gran formato analógicas. Seis ojos ven mejor que dos.


Realizada sobre las 16 horas de la tarde, se trata del Jpeg. directo de cámara sin ningún tipo de ajuste posterior.  En ella tenemos diversas zonas de luz, desde sombra cerrada a altas luces, y en todas ellas tenemos información.  El trabajo del sensor en este sentido es intachable.
Ambos fotógrafos destacaron la tremenda calidad de la toma. Uno de ellos veía en los bordes de las paredes un exceso de recorte "...las paredes son cómo Gillettes" apuntaba.  El otro, sin despreciar esa definición, prefería seguir con el grano de sus películas. "...No es la primera cámara digital de Medio Formato que he probado o veo resultados. Todas ellas me han parecido alucinantes pero..."
Ninguno veía claro cambiar al formato digital. El uso de película es parte de su seña de identidad y estilo.
Pero dentro del mundo del Documentalismo también existen autores que no les ha supuesto ningún problema cambiar a este tipo de formatos digitales. Sin ir más lejos el fotógrafo belga de la agencia Magnum Carl de Keyzer es uno de ellos y aunque sus últimos trabajos los ha realizado con la Pentax 645Z al ser Embassador de esta firma en Bélgica, me sorprendió verlo en este video fotografiando con un GFX.
A diferencia de los dos otros fotógrafos, de Keyzer si decidió dar el paso al formato digital hace ya tiempo. En sus exposiciones es normal ver copias de gran tamaño y precisa de estos Mp extras que ofrecen estas cámaras. Es por ello que utilizó Phase One para su trabajo "Moments before de flood" y una Pentax 645Z para "Cuba. La Lucha".

Cómo podeis ver, cada fotógrafo se inclina hacia las herramientas que ofrecen lo que busca. Es por ello lo que apuntaba antes sobre una "... comparativa romántica pero con sentido."
Confieso que soy enamorado de la Fuji GF670 que se presentó en 2008 en la PMA de Las Vegas.


Con su 80mm/f 3.5 me gustó desde el primer momento que la vi (paralelamente salió la GF670W con un 55mm/4,5). Lástima que sea tan complicado adquirirla tras ser retirada del mercado en 2014. 

La nueva GFX abre una nueva vía dentro de la oferta que Fuji ofrece a sus usuarios. No es una cámara para el gran público (si así lo fuera estaríamos viviendo en Suiza o Qatar) pero pretendientes no le faltan y quien la posee está absolutamente prendado. Sorprende la manejabilidad de su diseño y el poco peso del conjunto. Al igual que sus hermanas pequeñas, no viene para sustituir sino para complementar la necesidad que tengan todos aquellos fotógrafos en obtener documentos de mayor tamaño sin perder calidad. No puede ser comparada con una FF de 36 o 50 Mp. porque aquí el tamaño importa casi más que la cantidad de Mp. 
El tamaño del pixel de esta cámara es 1.7 veces más grande que un pixel de un sensor FF.


Y aunque se trate de una "Medio Formato" he de confesar que tras su uso durante todos estos días,  ha predominado en mi  la sensación de tener en mis manos una Full Frame pero con mucha más calidad  en lugar de una cámara con la cual tal vez pueda elaborar otro tipo de lenguaje o narrativa fotográfica, tal y cómo he podido experimentar con cámaras analógicas tipo Hasselblad o Mamiya 7. Esto que puede parecer algo negativo va absolutamente condicionado a lo que busquemos en este tipo de cámaras porque si nos centramos en la GFX nos aporta muchas cosas buenas. El trabajo a ISO altos ofrece una calidad más que correcta porque ante el caso de precisar sensibilidades estratosféricas,  de esas que todo el mundo pregunta pero nunca usa, optaría por otra tipo de cámara. Me quedo con las ganas de probar el nuevo 110mm f/2 porque todo lo que he leído sobre él lo encumbran a cotas realmente espectaculares y, cómo no, el 45mm (35mm en FF) por tratarse de una distancia focal que utilizo muchísimo para todo tipo de reportajes.

viernes, 3 de febrero de 2017

Fujifilm X-100 "F". La fiel compañera.

No era de extrañar que el lanzamiento de la X-Pro2, con su nuevo sensor, procesador, Joystick, etc. se viera acompañado de una nueva evolución del resto de la familia durante los siguientes meses.
Tras la X-T2, por fin ha visto la luz la nueva X-100 "F".  Si bien el salto entre la Pro1 y la Pro2 fue rotundo, la nueva "F" no se queda atrás y da un paso de gigante respecto a sus antecesoras.



He podido probar durante unos pocos días una unidad preserie, con todas las precauciones que se deben tomar cuando el producto no es final y disparando exclusivamente en Jpeg. Todo y así, ha resultado fácil descubrir las mejoras que incorpora esta cámara.

Hace mucho tiempo que los usuarios de esta cámara reclamaban una batería mejor o bien un cambio radical en este aspecto y con la X-100"F" los deseos se han hecho realidad, ahora la cámara equipa la misma batería que usan cámaras tipo Pro2 o X-T2. Su inclusión, además de ofrecer más potencia, simplifica el problema de llevar encima diferentes baterías y cargadores. Esta es sin duda una de las mejoras que más me han gustado.

Desde siempre he considerado esta cámara cómo la "Razón" y el "Sentido" de toda la gama "X" de Fuji. Ella fue el punto de partida y a ella se le debe toda la evolución y lanzamiento de cámaras posteriores. En mi opinión es el gran buque insignia, aunque esto pueda sonar exagerado si la comparamos por ejemplo con la nueva X-T2, una cámara mucho más rápida, mucho más versátil y que abre ampliamente el tipo de usuario que pueda adquirirla. Para mi, el éxito de estos modelos "X-100" radica en el peso y el tamaño, amén de la calidad, pero es en esas dos virtudes donde habitan mis prioridades. El placer de llevar contigo un equipo realmente pequeño. Incluso si decidimos acompañarla de los dos convertidores que existen en el mercado.

1/125 seg. f/2, ISO 2.500

La nueva X-100 "F" supone, cómo sucediera entra la Pro1 y la Pro2 o bien la X-T1 versus la X-T2, un salto mayúsculo respecto modelos anteriores. Es el modelo que más se distancia de las anteriores y la respuesta la encontramos, entre otras cosas, en la velocidad de su nuevo procesador que inyecta a la cámara mucha más rapidez de funcionamiento. Así mismo cuenta con un rediseño de su parte posterior ahora mucho más limpio, manteniendo la elegancia del modelo,  con todos los botones localizados en la parte derecha de la pantalla y cómo no, la incorporación de ese Joystick que tanto gustó en la Pro2 para poder seleccionar el punto de enfoque.




Su sistema AF es ahora más rápido y durante la prueba ha respondido sobradamente ante las tesituras que se ha enfrentado, incluso con los convertidores colocados. En ningún momento he añorado alguna sistema de enfoque más rápido o preciso. Tampoco busco en esta cámara un AF para hacer deportes sino que me permita hacer sin problemas el tipo de fotografía documental que quiero.

1/15 seg. f/2. ISO 3.200

El trabajo que realiza su sensor de 24 Mb. a altas sensibilidades es bueno y hasta los 5.000 ISO el rendimiento ofrece aquello que esperamos, todo y que el software de la cámara aplica en mi opinión un exceso de "Cocina". Los Jpegs me resultan un poco más tocados que lo normal, aplicando un exceso de mascara  para eliminar ruido que a veces puede llegar a "acuarelar" la imagen. Gracias a la luminosidad de su óptica no he tenido que subir en exceso el ISO durante la prueba, llegando cómo mucho a 4.000 ISO.

Los perfiles de color son los mismos que ya vimos en la X-Pro2 o X-T2. Tanto en color como en blanco y negro tenemos suficientes para seleccionar el que más nos guste. EL sensor sigue con la tendencia de oscurecer excesivamente los negros, algo que en RAW podemos solucionar pero que disparando en Jpeg.  nos obliga a bajar a -2 la intensidad del mismo en los parámetros de cámara.

1/125 seg. f/2.8. ISO 3.200

Todo y que el paralaje de su visor óptico es mejor que el de la X-Pro2, he disparado en todo momento con el visor electrónico. Hace tiempo me habitué a él y realmente cada vez veo menos sentido el combinar dichas opciones. En su lugar preferiría un visor electrónico de mayor tamaño.

Una de las novedades que se ha incorporado en esta cámara y que me ha gustado mucho es la ubicación de un botón programable encima de la palanca de cambio de visor. Su posición tan cercana a los dedos facilita su rápido uso y ha sido ahí donde he destinado el poder seleccionar la corrección que realiza la cámara cuando colocamos alguno de sus dos convertidores ópticos.


Al igual que la X-Pro2, la nueva X-100 "F" tiene el dial de sensibilidades en el interior del dial  velocidades y que accionamos levantando la parte exterior del mismo. Esto le da un look más retro pero a la hora de trabajar es poco funcional. Urge un próximo firmware que permita seleccionar la sensibilidad a través de cualquier botón programable.
Sigue brillando por su ausencia un botón de bloqueo del dial de sobre y subexposición. Esto es algo que vienen demandado los usuarios desde la primera referencia de esta cámara pero que, a diferencia de otras mejoras que se han incorporado en los sucesivos cuerpos, no entiendo muy bien su ausencia.

El trabajo de su Balance de Blancos es correcto aunque tiene su punto débil con luces tipo tungsteno.  Es ahí donde el hecho de aplicar una medición manual de la temperatura de color nos dará mejores resultados.

Han sido pocos dias de prueba pero esta vez he querido utilizar sus convertidores más frecuentemente. En especial el que convierte su 23mm. en un 18mm. (28 en FF) y la verdad es que los resultados que ha ofrecido han sido muy buenos. Fujifilm ha lanzado una evolución de estos dos conversos que a diferencia a los existentes hasta ahora, una vez enroscados en el frontal de la cámara son detectados automáticamente, sin la necesidad de ir al menú de la cámara para seleccionar su uso.

Para finalizar, me avanzo a la pregunta pertinente ¿Vale la pena el cambio si ya tengo una X-100, sea cual sea el modelo? y la respuesta es rotunda, SI. Una respuesta afirmativa mucho más contundente que en anteriores referencias  porque toda la evolución de los nuevos modelos Fuji de última factura marcan tantas mejoras en todos los sentidos que sería absurdo ponernos a divagar tontamente.

Ocurrió con la X-Pro2 y luego con la X-T2. Ahora esta "F" aporta tal cantidad de diferencias y mejoras  que, todos aquellos amantes de esta cámara y poseedores de la misma, las notarían a los pocos segundos de tenerla en la mano. Centrándonos en las principales novedades valoro muchísimo el cambio de batería y ese nuevo botón alojado en la palanca de cambio de visor. El resto ya lo conocíamos. Sigue con ese encanto añejo que nos cautivó a muchos, eso si, con muchos caballos de potencia.
Puestos a imaginar, ¿que tal la veríamos cómo acompañante de la nueva GFX 50s de medio formato?
Que tentación...

Actualización:
Al tratarse de una cámara muy preserie la usada para esta prueba, en las unidades finales podemos colocar el dial de sensibilidades en posición "A" y seleccionar el valor ISO por el dial frontal de la cámara.

jueves, 13 de octubre de 2016

Fujifilm X-T2. ¿Hasta donde ha mejorado su sistema AF?

Con la salida al mercado de la Fujifilm X-Pro2 pudimos comprobar cuanto había evolucionado este modelo respecto a su predecesor: rapidez de foco, más precisión, encendido más rápido, un blackout casi ausente, etc.
Ahora Fuji da un paso más con la nueva X-T2. Una cámara que por sus prestaciones respecto a la Pro2 está destinada a aquellas personas que buscan entre otras cosas más velocidad de disparo, un AF más rápido o un mayor y mejor visor electrónico.
Hace unas semanas asistí a la presentación que este fabricante llevó a cabo en el circuito de Le Mans y aunque lo pasamos bien, no pudimos exprimir todo lo deseado este nuevo modelo.
Con la celebración del Mundial de Rallycross en el circuito de Montmeló, tuve la oportunidad de trabajar con esta cámara dos días enteros, gracias a los cuales pude experimentar todo lo necesario para conocer los límites de la X-T2 en una situación que precisaba velocidad y un AF rápido. 



La cámara es algo mas grande que su antecesora aunque en la práctica esos milímetros de más ni se notan. Junto a ella ha sido presentado el nuevo Booster que se vende por separado gracias al cual tendremos disparador vertical y un mejor agarre de la cámara pero sobre alcanzaremos las altas cotas de rapidez que anuncia Fuji.  Bajo mi punto de vista es indispensable este accesorio si adquirimos una X-T2. 
Habituado a la X-Pro2, lo primero que me llama la atención de este nuevo modelo son las dimensiones de su visor electrónico. Es grande y cómodo y en ningún momento de la prueba añoré el óptico que llevan la mayoría recamaras FF.
El equipo de lentes Fujinon que utilicé para esta prueba fue el siguiente: 100-400/4.5-5.6, 16-55/2.8 y 50-140/2.8, aunque este último no salió de la bolsa, centrándome casi exclusivamente en ese 100-400 que con la conversión de formato ofrecía un 600mm., distancia focal que se agradece muchísimo en este tipo de eventos si buscas encuadres frontales o tiros menos habituales.
El sábado reinó durante toda la jornada un cielo encapotado que me obligo a subir hasta 1.000 ISO la sensibilidad si quería llegar a 1/1.000 de velocidad. Es en esos momentos donde añoras una lente fija más luminosa ya que ese f/5.6 es justo cuando no nos acompaña una buena luz.
La cámara responde con decisión desde el momento que la encendemos y su ráfaga de 11 imágenes por segundo nos aconseja no abusar en exceso a menos que queramos estar horas y horas editando. Todo y así, se agradece esa ráfaga en este tipo de deportes.


En cuanto a la configuración del autofocus, y a diferencia de la X-Pro2, este modelo presenta distintas variantes según nuestras predilecciones o temas que queramos fotografiar. En este caso lo ajusto a 9 puntos y selecciono la personalización destinada a objetos que aparecen de pronto en el visor. El diseño del circuito tiene un salto y me dirijo hasta el para tener un tiro frontal. Observo los primeros resultados y la sensación es muy buena. Desde que el vehículo asoma al frontal hasta la caída no se aprecia una perdida de foco que me haga borrar inmediatamente la imagen. Habrá que ver luego en el ordenador hasta que punto el foco está clavado.


Todo parece indicar que Fuji ha hecho su trabajo ya que el seguimiento es correcto en casi todos los saltos menos en uno donde el foco no actúa correctamente, tal vez por un error mío, pero el porcentaje de acierto es altísimo.
Visto lo visto, cambio de ubicación colocándome en una amplia curva de asfalto a izquierdas. En dicho punto intento hacer la trasera levantada a causa del apoyo del tren delantero al entrar en curva. Los vehículos aparecen de repente en el visor y el disparo debe hacerse rápido.


De nuevo sorprende el resultado y los fallos son más míos que de la cámara en si. Me centro mucho en el vehículo obviando el entorno porque lo que busco es saber cómo se comporta el sistema de enfoque cuando el vehículo nos llena bastante el encuadre, situación más difícil de enfocar si la comparamos a disparar cuando el coche está todavía lejos y luego re-encuadramos la fotografía en el ordenador. 
Me dirijo entonces a la parte baja de la curva para hacer la misma imagen pero frontalmente. Aquí aprovecho para hacer toda la secuencia y ver que tal sigue el foco en una secuencia progresiva de toda la bajada.


En esta tesitura el sistema de enfoque también responde de manera notable. Hay alguna fallo de seguimiento en alguna de ellas pero os aseguro que es sólo apreciable si observamos la imagen a tamaño de pixel ya que el fallo es minúsculo, es más, si observáramos todas las fotografías de esta serie a su tamaño de impresión a 300 dpi., podríamos jurar y perjurar que todas están a foco. 


Todos aquellos que hallan fotografiado una carrera desde el circuito, no desde el público, sabrán que no paras de andar durante todo el día buscando diferentes puntos de vista. Es aquí donde entra en juego otra baza de este tipo de equipos Mirrorless y no es otro que el peso. Llevo unas tres horas fotografiando y la verdad es que la espalda no se ha resentido mucho. No llevo monopié así que todo el trabajo se hace a pulso. Agradezco muchísimo esos kilos de menos, y digo kilos contando con todo el equipo que llevo colgado si lo comparara con su homólogo de formato completo. 
Llega la tarde y tengo que entrar a trabajar en el diario por lo que abandono el circuito hasta el día siguiente, aunque antes aprovecho para hacer alguna tiro más abierto con el 16-55/2.8 ya que las nubes lo merecen.


Al llegar por la noche a casa, descargo las imágenes y cargo baterías. El consumo ha sido de casi tres baterías. Cabe recordar que el nuevo booster alberga dos de ellas más la del cuerpo. En cuanto a las imágenes hago un recorrido general entre ellas y por lo que veo la cosa promete, pero el sueño y el cansancio puede más y dejo este análisis para el lunes. 

El Domingo aparece acompañado de un plácido cielo azul así que tendré mejor luz que el sábado. 
Al igual que hice la jornada anterior me dirijo al salto aunque  esta vez con la idea de hacerlo lateralmente.  Algún "iluminado" ha plantado un camión de servicios delante del salto e impide hacer una imagen totalmente lateral (será que no hay espacio para dejarlo cinco metros atrás...) e imposibilita hacer el seguimiento del vehículo antes del salto. 


Disparo a una velocidad media para no congelar las ruedas y dar así más sensación de movimiento.  De nuevo el comportamiento a priori es bastante correcto. 


En unas de las categorías del evento participa el piloto del Mundial de Rallys Dani Sordo. Bajo más la velocidad para aumentar la sensación de velocidad, en concreto disparo a 1/60 de seg.


En este caso tenemos dos complicaciones, la salida fulgurante del vehículo sin poder seguir su marcha visualmente antes del salto y la velocidad de obturación tan baja. En este momento más que fallos del AF hay algunos donde he cortado el vehículo o bien el foco no ha acabado de dar al 100% con el objeto pero repito, era no ver nada y de repente aparecía vehículo. 
Me gustan los barridos y marcho hasta una pequeña bajada rápida. Sigo disparando a 1/60 de segundo. 


Llevo el sábado y parte del domingo disparando con la X-T2 y decido sacar mi Pro2 para hacer alguna foto (no sea que se enfade y se me ponga celosa). Al mirar por su visor de repente me sorprendo de lo pequeño que es comparado con el de la X-T2. La diferencia es grande y la verdad es que me sorprende a mi mismo. El nuevo modelo, gracias a su forma de cámara réflex, puede albergar ese tamaño de visor y rápidamente me viene a la cabeza todas aquellas personas que disparan con gafas.  Todos ellos agradecerán las dimensiones del ocular y visor electrónico de esta cámara.


En cuanto al EX 100-400/4.5-5.6 es un zoom que sorprende por su calidad. Por su tamaño es bastante liviano y se convierte en un aliado perfecto para este tipo de menesteres. Esos 400mm (600 mm. en FF) ofrecen muchas posibilidades a la hora de buscar otras perspectivas. 



Viendo las imágenes en el ordenador puedes comprobar la calidad óptica que tiene aun tratándose de un zoom.  Podemos observar en las dos siguientes imágenes el disparo entero, sin recortes, y posteriormente una captura a tamaño de pixel de un fragmento muy pequeño de la misma. Es una fotografía realizada a 1.000 ISO.



CONCLUSIÓN:

Cómo habéis comprobado en casi todas las fotos que ilustran este artículo, durante las dos mañanas en el circuito de Montmeló me centré mucho en tesituras que pusieran en jaque al sistema AF de la X-T2. No busqué encuadres extraños más "resultones" porque mi objetivo principal era comprobar la eficacia del sistema de seguimiento. Esto sólo lo consigues a base a disparar mucho y luego ver en los resultados el porcentaje de aciertos.
Observándolos ya con calma, puede asegurar que Fuji ha dado un paso de gigante con esta nueva evolución II de sus cámaras de óptica intercambiable. Lo primero que llama la atención es la rapidez de su funcionamiento. Desde que la encendemos la sensación es que todo va rápido, los botones son precisos y su Joystick, al igual que en la X-Pro2, es una de las mejoras más notables incorporadas en estas nuevas cámaras. 
Los aciertos de su sistema AF han sido muchos. También hay errores pero estos creo que también los hubiera tenido con una cámara más avanzada de formato completo. Cómo he señalado anteriormente en el artículo, cuando el foco se ha ido un poco es algo que sólo podemos apreciar si observamos la imagen al 100%. Es entonces cuando vemos que a esos fallos les falta un "pelín" de nada de foco pero es tan mínimo que a su tamaño normal daríamos la foto cómo buena sin dudarlo ni un instante. 
Creo que la mejor forma de explicar el resultado es decir que en ningún momento añoré mis réflex de alta gama pensando aquello: "... si hubiera tenido las otras..."
Esto es importante porque realmente, en esa tesitura y evento,  hice las fotos que quise, no las que me permitía la cámara y ahí creo que está la clave. 
Entonces, ¿Cual es el límite de esta X-T2 os preguntaréis?. Pues bien, vamos a ello.  
En todo momento estoy comparando esta Fuji con mi Canon EOS 1 "X", nada más abajo, ni con una 5D Mark III,  modelo que también poseo y que me gusta mucho. Creo que el combate y el objetivo esta en la comparación con la cámara que me llevaría para hacer ese trabajo. 
Tal vez sea injusto compararla con una cámara que vale tres veces más pero ahí está la "Trinchera". 

Si bien es cierto que el sistema de autoenfoque ha mejorado muchísimo, sigue teniendo en situaciones de poco contraste o poco luz su punto flaco. Cada vez enfocan mejor pero todavía queda un poquito. La prueba ha sido realizada con una cámara preserie y hasta no tener un producto final no podemos adentrarnos en según que cuestiones. En mi opinión, la prueba reina es un partido de noche en el Camp Nou. Ahí, sin luz, sin contraste apenas en la vestimenta del FC Barcelona es donde veremos hasta donde ha mejorado este sistema, porque es ahí donde se da todo para complicarle mucho la vida al sistema AF de una cámara. 
Esto no debe llevar a confusión, ni pensar que la cámara no enfoca bien. Todo lo contrario, enfoca y mucho. Salí con ella por la noche a dar una vuelta y ver su eficacia por las calles sin luz e iba muy bien. Estoy hablando de situaciones límites con movimiento, comparando siempre la X-T2 con mi EOS 1 "X". Una comparación salvaje y suicida pero si Fuji quiere competir en el mercado de la Fotografía deportiva y de naturaleza no hay otro remedio porque esas son las cámaras que se encontrará en ese hábitat.
Si la elección hubiera sido entre mi 5D Mark III y esta X-T2 para hacer el reportaje que os muestro hoy en Montmeló, me hubiera decantado sin ningún tipo de dudas por la X-T2. 
En cuanto a las lentes, sinceramente creo que es muy necesario que Fuji ofrezca pronto Teleobjetivos fijos de largo alcance y luminosos, tipo 400mm/2.8 o 600mm./4 en full frame. De todos modos parece ser que está en ello y muy posiblemente a lo largo del 2017 llegarán algunas sorpresas. 
Por el momento damos la bienvenida a esta X-T2 esperando tener una unidad final para hacer esas pruebas de eventos deportivos con poca luz y comprobar entonces hasta donde ha mejorado el sistema. 
Os dejo con un pequeño video que hice sobre el trabajo realizado durante esas dos mañanas de pruebas esperando que os guste. En este enlace lo encontraréis.