jueves, 20 de septiembre de 2012

Fuji X-E1. Cuidadín con la hermana menor.

Nuestro objetivo en Photokina era encontrarnos con los "Papas" de la Serie X de Fuji y charlar con ellos sobre todo su Universo.
Previamente pudimos toquetear todas las novedades, así como los prototipos de las ópticas que verán la luz en un futuro.


Personalmente me gustó el nuevo 27mm /2.8 "Pancake". Pequeño y con una distancia focal aplicado a la X-Pro1,  y ahora a la X-E1,  que me parece muy atractiva (unos 40mm.).
Otra óptica que está en el ojo de muchos fotógrafos, sobre todo de calle, es el próximo 23mm /1.4, vamos, el deseado 35mm.


De tamaño muy similar al 60mm., al menos el prototipo, Fuji a decidido dotarlo de una gran luminosidad, motivo por el cual es su tamaño lo primero que nos llama la atención al verlo por primera.
El plantel de lentes que irán apareciendo es considerable, tanto zooms como ópticas fijas.
Pero a pesar de todas estas novedades, lo que realmente nos llamó la atención es la nueva cámara Fuji X-E1 y su visor electrónico. 


Hereda su filosofía de la X-Pro1, pero este nuevo modelo prescinde del aclamado visor híbrido, apostando única y exclusivamente por el visor electrónico. No soy amante de este tipo de visores pero reconozco que la primera vez que miré a través del que incorpora este nuevo modelo me sorprendió, y mucho. 
Sus 2.3 Millones de puntos ofrecen una visión que se asimila muchísimo a la sensación de ver a través de un vidrio aunque su refresco se podría mejorar. Como comparativa decir que el visor electrónico de la X-Pro1 y la X-100 tiene 1,4 millones de puntos. Destacar también la incorporación de un correcto de dioptrías en la parte izquierda del visor y que en la Pro brilla por su ausencia.


Su sensor es el mismo que el de la X-Pro1 lo que nos asegura una gran captación y un trabajo soberbio a ISO altos, así como su bayoneta por lo que acepta toda la gama de objetivos "X".
A falta de una prueba más a conciencia, el autofocus trabaja bastante bien aunque la falta de un modelo X-Pro1 con el nuevo Firmware imposibilitó cualquier comparativa con dicha cámara. 
Si enfocamos en posición Manual, el recorrido del foco es ahora más corto por lo que no precisamos dar tantas vueltas al tambor de la lente, característica que también incluye la actualización de la Pro1.
Otra de las prestaciones que incluye es el famoso y útil botón "Q" con el cual accedemos rápidamente a  una pantalla con los principales ajustes de la cámara. Tampoco prescinde del botón "fn" que vimos por primera vez en la X-100 y el cual podemos programar asignándole alguna función en concreto.


A diferencia de la X-Pro1, este nuevo modelo equipa un pequeño flash que queda escondido en la parte superior de la cámara. Aparentemente parece algo endeble pero creo que puede solucionar bastantes situaciones. 



Llegados a este punto, seguro que os habréis planteado la pregunta del millón ¿vale la pena invertir en una Pro-1 viendo todo lo que Fuji nos ofrece con esta nueva X-E1?  
Bueno, la respuesta no es fácil porque los datos son los datos y ahí están para cotejarlos. 
La X-Pro1 tiene todo el cuerpo de magnesio mientras que la E1 solo tiene la parte superior, base y alguna que otra parte más. El visor óptico también podría ser un valor de peso, aunque vista la calidad del visor electrónico de la X-E1 y algunos fallos de ajuste de paralaje de la X-Pro1, pues quizás no sea tan indispensable. Comentar que todos los fotógrafos que estaban en Colonia invitados por Fuji, me comentaron que siempre que utilizaban la X-Pro1 lo hacían a través del visor electrónico, nunca el óptico. Por algo será. 
En cuanto al tamaño de la X-E1, este es inferior, a camino entre la X-100 y la Pro1. 
Como veis, la respuesta no es sencilla. Aunque os suene extraño, mi X-100 sigue siendo la cámara, dentro de la gama "X", que me da más confianza a la hora de trabajar.  Tal vez sea que todavía persiste el enamoramiento que tuve con ella desde el primer día que la vi. ¡¡Quiero una negra!!!!!
Por el momento habrá que esperar para poder realizar ese cara a cara entre los dos buques insignias de este fabricante con el que podremos obtener muchas más respuestas.
Hasta entonces, solo decir que esta nueva cámara me gusta... si, si, me gusta.


En cuanto nuestro encuentro con los "Hombres X", dimos nuestra opinión sobre el sistema y sobre todo hablamos de futuribles mejoras que aplicar a la X-Pro1. Personalmente sugerí una conformidad de foco cuando trabajamos en enfoque Manual. Una mayor velocidad de disparo entre foto y foto cuando trabajamos sin ráfaga (mi X-100 es más rápida) ya que una vez tenemos seleccionado el foco, sobre todo enfocando manualmente, la cámara no debería demorar tanto el disparo. Un mejor ajuste de las marcas de paralaje del visor óptico, algo que realmente deberían trabajar mucho más a fondo. 
Ellos apuntaron nuestras sugerencias y ahora nosotros rezaremos para que se hagan realidad.

Photokina 2012.

"...Mira que videojuego!!!!, mira ese muñeco, ¡¡ menudo coche de radiocontrol!!!, mira ese Scalextric !!!..." y es que para un fotógrafo, Photokina es como si a un niño lo dejaran suelto por "Juguetelandia" y pudiera tocar, y en algunos casos probar, todo aquello que quisiera.
Dicen los viejos del lugar que esto no es nada comparado con pasadas ediciones. Durante los años de bonanza, la extensión de la muestra era dos o tres veces mayor.
De todos modos, mientras avanzas por los Stands, tu cabeza puede llegar a rotar sobre ella misma intentando capturar visualmente todos aquellos objetos de deseo que los fabricantes exponen con mimo y elegancia.
Fuji invitó a un grupo de fotógrafos profesionales a desplazarnos hasta Colonia y allí poder charlar con los ideólogos de su serie "X" y comentar nuestra opinión sobre dichas cámaras o sugerir alguna que otra idea de esas que "nunca entendemos como a nadie se le ocurre...".
Llegamos a la feria el Martes a primera hora de la tarde pero estamos en territorio Merkel y la muestra cierra sus puertas a las 18 horas por lo que solo tenemos un par de horas para poder ver todo aquello que nuestros pies alcancen.


Es como para volverse loco y resulta imposible digerir tantísimo material. Llegamos hasta Nikon donde reina la nueva D-600. 
De tamaño algo menor que la D-800, esta full frame está destinada a todos aquellos que deseen ese tamaño de sensor a un precio bastante más bajo respecto a su hermana mayor. En las manos se siente bien pero si vamos abriendo compuertas, como la que protege la entrada de las tarjetas de memoria, observamos que los acabados no están pensados para un uso, digamos profesional. Según cuentan DxOMark,  su sensor rinde a gran altura, alcanzando las cotas de la D-800.
Mientras avanzamos, entramos en Carl Zeiss y babeamos un poquito observando todo el plantel de lentes que este fabricante muestra. Por fin puedo ver in situ la nueva cámara de video Black Magic que tanto está dando que hablar en el sector del audiovisual. Es mayor de lo que imaginaba pero transmite todo lo que de ella se ha dicho, con una pantalla trasera de considerable tamaño y calidad. 
Llegamos a Hasselbad y allí toma todo el protagonismo la nueva "Lunar". Un concepto de cámara que rompe con todo aquello fabricado anteriormente por este fabricante.


Una Mirrorless de 24.3 Mp, sensor cmos APS-C HD, 25 puntos de enfoque, donde destaca un diseño realmente especial que suscita todo tipo de comentarios.


Según cuentan, su precio rondará los 5.000 Euros. Me comenta Joan Vendrell de Naturpixel que durante su presentación a la prensa, se comparaba esta cámara con los acabados de un Ferrari. Puro lujo. En fin.
No hay tiempo para más y no podemos ver la nueva Canon 6D. Cae la tarde en Colonia, Photokina cierra sus puertas y nosotros nos dirigimos al hotel paseando y comentando lo visto durante esas fugaces dos horas. 


El miércoles es el día para nuestro encuentro con los señores Fuji-Japan, en especial con los ideólogos de la serie X. Varias novedades nos esperan, amén de ese nuevo firmware que ha de revolucionar la X-Pro1 y elevar sus prestaciones a cotas mucho más altas. 

La familia "X" ha aumentado con dos nuevos modelos, la AF-1 y la X-E1. Sobre la primera poco que contar. Bajo un aspecto muy elegante, sus entrañas incorporan el mismo sensor que la X-10, pero con la óptica plegada es mucho más delgada. Es de aquellas cámaras para llevar siempre en el bolsillo. Por el momento podemos elegir tres acabados y colores distintos aunque puede que en un futuro aparezca alguno más.


La X-E1 es otro cantar. Mucho más de lo que esperaba, es por ello que merece artículo aparte para comentar todo lo que aporta esta nueva cámara, sobre todo en comparación con la X-Pro1. 


Con un tamaño a caballo entre la X-100 y la X-Pro1, este nuevo modelo elimina la posibilidad de observar la vida a través de un visor óptico incorporando exclusivamente un visor electrónico de altísima calidad. 
Odio los visores electrónicos pero al ver por primera vez a través del que Fuji a montado en esta nueva cámara, la primera sensación que a uno le viene a la mente es: "...pero ¿no era un visor electrónico?" 
Su definición, gracias a sus 2, 3 Millones de puntos es realmente espectacular y enfocar con ella en modo manual es realmente fácil, pero no quiero adelantar más cosas. 
En el próximo artículo entraré a fondo con este nuevo modelo y con la conversación que tuvimos con los señores "X".

domingo, 16 de septiembre de 2012

Palafrugell se engalana de buen fotoperiodismo.

Ayer se inauguró en Palafrugell la séptima edición de la "Biennal de Fotografía Xavier Miserachs", con un programa de exposiciones y actividades que podrán contemplarse hasta el próximo día 14 de octubre.


Si la última edición nos dejo un gran sabor de boca, esta promete seguir los mismos pasos gracias a la selección de los trabajos expuestos. Desde retrospectivas a trabajos actuales, la Biennal nos invita ha viajar por diversos puntos de nuestro planeta a través de la mirada de los fotoperiodistas que componen el programa de esta edición.


Empezando por la retrospectiva de Ramón Massats, con una edición de su trabajo realizada especialmente para la ocasión compuesta por fotografías en blanco y negro y color. Una muestra ubicada en dos espacios, "Museo del Suro" y "Carpe Diem",  para un mejor disfrute del trabajo del Premio Nacional de fotografía 2004.
En el Teatre Municipal de esta población se encuentran expuestos los trabajos de Josep María Vives y Marta Ramoneda.


El primero de ellos es el fotógrafo local invitado. Carpintero y ebanista de profesión, apasionado por el deporte, se interesa por la fotografía a los dieciocho años. En los sesenta abandona la fotografía para dedicarse al cine sin dejar de inmortalizar con su cámara los cambios de su Palafrugell Natal.


"Khusra. Transgénere al Pakistán" es el trabajo que nos presenta Marta Ramoneda. Un excelente reportaje sobre la problemática de los transexuales en un país conservador, donde su autora ha abordado todo su conflicto social con una gran sensibilidad a través de unas imágenes galardonadas con una beca en la última edición del certamen "Fotopress".
Si nos acercamos a "La Galería" podremos contemplar "Afganistán en pie de guerra" de Sergio Caro. Un trabajo realizado durante cuatro años por este excelente documentalista que nos muestra la vida cotidiana de un país en constante pie de guerra. 


Cinco colectivos fotográficos exponen trabajos en "La Bóbila Vella". Estos son: "Pandora Foto", "Ruido Photo", "Calle 35", "Photographic Social Visión" y "Piel de Foto".  Una gran variedad de temáticas que no debemos perdernos, así como la Biennal OFF compuesta por "Egyptian women. Between revolution and democracy" de Maysun Aleina, "Gigante con pies de barro" de Albert Jódar, "Quaderns" de Alba Yruela y "Processos i Arxius" de Jordi Vera.


Asi mismo, para todos los amantes de la Street Photo, destacar el taller que impartirá el colectivo "Calle 35" el día 29 de septiembre y del que podéis obtener más información a través de este enlace.
Con todo este programa, la Biennal nos invita a perdernos por esta población gerundense y  disfrutar contemplando todos estos excelentes trabajos. Así que no os lo penséis dos veces. Palafrugell os espera.